
BRASILIA (AFP) La segunda vuelta de las elecciones municipales que se realizarán el domingo en Brasil definirá el nuevo mapa político en las cinco mayores y más influyentes ciudades del país, donde la coalición oficialista corre el riesgo de cosechar dolorosas derrotas.
En total, 26,8 millones de brasileños deberán volver a las urnas el domingo en 30 municipios, para decidir la suerte de aquellas ciudades con más de 700.000 electores en las que ningún candidato consiguió más de la mitad de los votos válidos en la primera vuelta.
La primera ronda de votación, el 5 de octubre, se había efectuado en medio de índices sobre la popularidad récord del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, pero sus aliados en Rio de Janeiro, Sao Paulo, Belo Horizonte, Porto Alegre y Salvador no pudieron liquidar el pleito.
En Rio de Janeiro, el candidato escogido por el Partido de los Trabajadores (PT, oficialista), Alessandro Molon, siquiera fue al segundo turno, y así restó al PT apoyar a Eduardo Paes, del centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), del que es aliado a nivel nacional.
Los sondeos de intención de voto muestran un empate técnico entre Paes y Fernando Gabeira, del Partido Verde, un ex guerrillero que se convirtió en ácido crítico del gobierno desde su escaño de diputado federal.
En tanto, en Sao Paulo, la situación es todavía más delicada. La ex ministra de Turismo y candidata del PT Marta Suplicy logró pasar al segundo turno, pero de cara a los comicios del domingo aparece en en clara desventaja frente al actual alcalde, Gilberto Kassab, del Partido Demócrata (DEM, oposición conservadora) quien busca la reelección.
De las mayores ciudades de Brasil, el escenario electoral en Sao Paulo es el más definido, y de confirmarse representaría una dura derrota para el oficialismo que apostó todas sus fichas a Suplicy.
En cambio, una eventual reelección de Kassab fortalece de forma evidente al actual gobernador del estado de Sao Paulo, José Serra, del partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), apuntado como uno de los principales aspirantes a una candidatura presidencial en las elecciones de 2010 en oposición al PT.
En Belo Horizonte, en cambio, el PT realizó la apuesta más arriesgada, ya que se alió localmente con el opositor PSDB para sostener la candidatura del socialista Mario Lacerda, en una propuesta que parecía tener garantizada la victoria en la primera vuelta.
Lacerda pasó al segundo turno con una ventaja mínima sobre Leonardo Quintao, del PMDB, haciendo encenderse la luz roja de alerta ante la inminencia de una derrota aplastante.
Sin embargo, los sondeos de intención de voto coinciden en señalar que a una semana del segundo turno Lacerda recuperó el aliento y presenta una leve ventaja sobre Quintao.
En ese escenario, la alianza oficialista (cuyos partidos fueron los principales vencedores en el primer turno) parece estar fuera de disputa en Sao Paulo, la mayor ciudad del país, y no exhibe una ventaja substancial sobre sus adversarios en Rio de Janeiro y Belo Horizonte.
También habrá segunda vuelta en la ciudad de Porto Alegre, la capital del sureño estado de Rio Grande do Sul y un tradicional 'bastión' del PT.
En Porto Alegre, el actual alcalde José Fogaça (del PMDB) aparece en los sondeos con una cómoda ventaja de unos 14 puntos sobre Maria do Rosario (del PT), sugiriendo un escenario donde el oficialismo también está expuesto a una derrota.
De igual forma, en Salvador, capital del estado nororiental de Bahia, el actual alcalde Joao Carneiro (PMDB) con franca ventaja de unos 10 puntos sobre Walter Pinheiro (PT), y por lo tanto parece firme candidato a obtener la reelección.
© 2008 AFP