Por Carlos del Amo
Madrid, 12 may (EFE).- El músico español Enrique Bunbury ha puesto parte de un viaje "emocional, físico y musical" que le llevó, entre otros lugares, por Nicaragua, Perú o Estados Unidos, en las veinte historias del álbum "El viaje a ninguna parte", cargado de referencias cinematográficas, del teatro y del circo.
En una entrevista con EFE, el ex vocalista del grupo "Héroes del Silencio" dice que empezó a trabajar en este doble álbum en enero del 2003 y lo terminó en abril, y reconoce que ha sido una "de los discos más largos en la elaboración" de toda su carrera.
Bunbury terminó hace más de año y medio una larga gira de conciertos y se fue de vacaciones a Nicaragua "con un charango y con ganas de componer y de viajar". Ese viaje que también le llevó por Perú y Estados Unidos, le dio sesenta canciones y, ya de vuelta en España, volvió a la carretera y se junto con 90 temas.
Por eso, cuando comenzó a darle forma al álbum en Zaragoza se encontró con que tenía que hacer un doble para "poder aglutinar toda este viaje interior sin billete de vuelta".
En el nuevo trabajo de Bunbury hay "tres diferentes viajes, independientes entre sí. El físico, que es el viaje real que yo realizaba entonces; el emocional, como forma de sanar heridas a través de la escritura, y el musical, ya que me he ido empapando de otras músicas".
"El viaje emocional -añade- está cargado de emociones contrastadas, que van de la euforia al dolor, es como una montaña rusa, en la que utilizo la escritura como terapia, tomando personajes prestados a los que iba conociendo en los viajes".
En cuanto al viaje físico, "queda mucho de Perú y Nicaragua, pero nada de Marruecos, porque no pegaba, y éste ha sido el que más ha influenciado en el musical, ya que me he ido encontrando con palos nuevos, como el 'Palo de mayo', he conocido a músicos como los Mejía Godoy y experimentado culturas tan diferentes, que creo que están muy palpables en temas como 'La pulpería de Lucita'. En general, creo que es como un mapa de canciones".
Incluso Bunbury reconoce que "hay otro viaje particular, de acercamiento al intérprete, al actor, ya que poco a poco me he dado cuenta que el músico en el escenario cede el puesto al contador de cuentos", aunque el compositor zaragozano reconoce que "el músico ha trabajado mucho, ya que estas canciones son toda mías".
El Huracán Ambulante es ya "oficialmente" el nombre de su banda. Con ellos grabó "Flamingos" y ahora le acompañarán en el directo. Hasta se está planteando que a partir de un próximo trabajo podría pasarse a llamarse Enrique Bunbury y El Huracán Ambulante, porque "por fin noto que es un grupo real y con una personalidad evidente".
"El viaje a ninguna parte" tiene unas canciones vistas con la perspectiva de América y otras con la perspectiva española, y están colocadas por orden cronológico formando una historia que el músico no quiere desvelar y que recomienda escuchar pausadamente, "no es un disco de una sola escucha, porque es un viaje en el que hay que sumergirse".
Enrique Bunbury, que se siente más cercano a Chavela Vargas y Bob Dylan, que de todo los que se engloba bajo el término de rock, asegura que no se pone metas, "la meta es hacer canciones y en eso estoy" y reconoce que trabajando en las fotos de este disco, en el que aparece junto a un circo ambulante, ha descubierto que el circo, es "uno de los pocos lugares en donde el arte no tiene dudas de que su meta no es un embarcadero de Miami". EFE
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