La edición 73 de los premios Oscar al cine se dejó arrancar tantas tajadas como se permite un pastel de cumpleaños y no dejó a las dos favoritas llevarse la mayoría de las estatuillas como suele suceder.
La ceremonia se realizó el domingo pasado en el Shrine Auditorium de Los Ángeles.
Tráfico , la película que narra tres historias sobre el narcotráfico alcanzó cuatro de los cinco Oscar a los que estaba postulada, mientras que Gladiador (que concursaba en 11 categorías) solo se llevó cinco y El tigre y el dragón se metió cuatro Oscar al bolsillo cuando tenía diez candidaturas.
Tráfico se llevó el Oscar a Mejor Edición, Mejor Guión, Mejor Director y Mejor Actor de Reparto. Fue en estas dos últimas categorías donde le dio un puñetazo intestinal a Gladiador, pues Ridley Scott estaba postulado a Mejor Director y Joaquín Phoenix a Mejor Actor de Reparto. Tráfico también le cortó la cabeza a El tigre y el dragón, porque Ang Lee estaba en las lista de los cinco candidatos a Mejor Director.
Al alzarse con la estatuilla de Mejor Director por su trabajo en Tráfico , Steven Soderbergh dio en el blanco, pues si ya era considerado como uno de los jóvenes prodigios de Hollywood, ahora puede sentarse sin tambalear en la silla de "señor director." Soderbergh también estaba postulado por la dirección de Erin Brockovich .
Favoritas al filo
La noche del domingo comenzó con el pie derecho para El tigre y el dragón : el primer Oscar que entregaron fue para esta película taiwanesa. Mejor Dirección de Arte fue la estatuilla.
Con ello parecía que se cumpliría el dicho de que "por la víspera se saca el día", pero las cosas cambiaron de camino y la realización de Ang Lee sólo pudo irse de la ceremonia con tres estatuillas más: Mejor Fotografía, Mejor Partitura Original (Tan Dun) y Mejor Película Extranjera.
Gladiador, que antes de los Oscar ya había ganado varios Globos de Oro y premios internacionales, no desquitó su título de favorita. Alcanzó el Oscar a Mejor Vestuario, Mejor Sonido, Efectos especiales, pero sacó la cara en Mejor Actor (Russell Crowe) y Mejor Película, dos de las categorías más importantes de los premios Oscar.
Sin embargo no se convirtió en una Titanic o en una Ben Hur (ambas con 11 premios Oscar, 1959).
Lo que sí logró Gladiador fue darle al fin un Oscar a Russell Crowe, que el año pasado por su papel en El Informante ganó varios premios internacionales como Mejor Actor, pero no había podido llevarse el Oscar.
Las excepciones
Con el puertorriqueño Benicio del Toro como ganador del Oscar al Mejor Actor de Reparto los artistas latinos dejaron su huella en esta ceremonia. Oscar en mano, el actor boricua se suma a sus coterráneos José Ferrer y Rita Moreno como el tercer ganador de un Oscar importante. Ferrer fue premiado por Cyrano de Bergerac (1950) y Moreno por West Side Story ( Amor sin barreras ), de 1961.
Lo que no produjo sorpresas fue la designación de Julia Roberts como Mejor Actriz por su papel en Erin Brockovich , película basada en un personaje de la vida real.
Algunos entendidos habían mencionado que Roberts era la favorita, no necesariamente por su buen desempeño en la pantalla, sino por que es una de las actrices más rentable de la industria hollywoodense.
Como actriz de reparto, el galardón fue para Marcia Gay Harden por Pollock , una cinta sobre la vida del pintor estadounidense Jackson Pollock. Marcia Gay Harden, se impuso ante veteranas actrices como Judi Dench y la joven y alabada Kate Hudson, que a sus 21 años peleaba por ese galardón gracias a la película Casi famosos.
Javier Bardem no pudo concretar el milagro de que un actor español recibiera por primera vez un Oscar. Bardem aspiraba a ser Mejor Actor por su aplaudida interpretación del escritor cubano Reinaldo Arenas en Before Night Falls ( Antes que anochezca ).
Sting fue otro de los desbancados. El rockero estadounidense Bob Dylan le quitó el Oscar a Mejor Canción de Película con Las cosas pueden cambiar de ( Wonder Boys ). Bob Dylan nunca había sido candidato para un Oscar, o para algún premio internacional en el campo del cine. Este fue su año.