Este martes se estrenó el nuevo espacio de ‘Teletica Formatos’, anunciado ya hace meses con el nombre de ‘Trato hecho’, de la franquicia “Deal or no deal”. Comandado por el veterano actor Gustavo Rojas, el espacio creó buenas expectativas, aunque es de esperar que, en lo sucesivo, haya más de un participante por noche.
Lógicamente este detalle no depende de la producción, pero el hecho de que durante una hora entera el estira y encoge se diera con la misma y única participante, le quitó al nuevo show un dinamismo que, sin duda, ofrecerá cuando los concursantes se sucedan en la misma emisión, como ocurría con ¿Quién quiere ser millonario?
Por otra parte, en su esencia y para lo que está creado el nuevo programa cumple con creces, pues la emoción del espectador por ver al participante en la cuerda floja, a punto de salir con 10 mil colones o bien, con 25 millones, le genera vértigo hasta al más pintao.
El colmillo de canal 7 en este tipo de producciones, en lo que a estética, escenografía, iluminación y otros detalles se refiere, está más que probado, como vimos el martes. Es decir, el envoltorio está muy bien (con un tufo ochentero, quizá, pero que a nosotros se nos antojó nostálgico y agradable), pero como se sabe, el televidente no come cuento y la esencia, el ritmo, la dinámica y la emoción que generen la ganancia o pérdida de premios, serán los que comanden esta nueva aventura.
Peeerooo ¡santo cielo! Sin en la acera de enfrente quisieron de alguna forma hacerle la pega a Trato hecho con un dizque maratón tipo Big Brother del espacio Combate, definitivamente aplicaron un bumerán total. Lo poquillo que aguantamos sintonizar el martes por la noche no tuvo mayor novedad o distanciamiento de lo que es ese programa de competencias en canal 11, pero ¡oh suceso!: el amanecer del miércoles feriado, con un zapping tempranero, nos hizo toparnos con algo nunca visto en la televisión nacional (y eso es mucho decir): el segmento de ‘reality’ más aburrido y absurdo que hemos visto aquí, por allá y por acullá. Resulta que de los musculosos muchachotes y agraciadas chiquillas de Combate quedó poco o nada, les mataron totalmente el ride al mostrarlos haciendo feo (como hacemos, de seguro, todos al despertarnos), envueltos en cobijones, con uno que otro haciendo chistes sin gracia, en una oda a la nadería antes nunca vista. Para colmo, un rato después, ya más despiertos y zampados en una piscina, algunos participantes recibieron consultas del público pero aquello era una demencia total, pues los televidentes no escuchábamos las preguntas de la gente y el asunto se convirtió en un diálogo de sordos. Atentar de esa forma contra la marca de un espacio tan posicionado entre un buen segmento del público solo tiene un nombre: dispararse en los pies. Qué horror.
Y es que justamente en nuestras recientes vacaciones de Semana Santa, en Santa Teresa de Cóbano, nos topamos en varias ocasiones con algunos integrantes de Combate: ellos y ellas exhibieron sus guapuras sin poses de divos y, la verdad, muchos los reconocieron como figurones. Lástima que esas imágenes de chiquillos bonitos y populares se nos fueran de golpe al verlos haciendo feo, en esa suerte de Big Brother quintomundista que ofrecieron este martes ¡No nos pasa!
A otro que vimos muy feliz el Viernes Santo por esos lares, en la discoteca Coco Loco, fue a Esteban Mora, exnovio de la Miss Costa Rica Johanna Solano. El muchacho estaba muy bien, súper bien acompañado por una beldad trigueña, dueña de un cuerpazo, con la que andaba de manita sudada, feliz de la vida. De verdad nos impresionó la belleza de la joven ¡qué buena estrella la de Esteban!
El morenazo Greivin Morgan también anduvo en esa zona para los días santos, solo que a este sí lo vimos muy bien portado, exhibiendo, eso sí, sus músculos y sus cuadritos abdominales, porque el que puede, puede.
El que sí se quedó en la capital, aunque no sabemos si en plan piadoso, fue el humorista Opo Marín, quien en broma se quejaba el Sábado Santo en la caja del Más por Menos de Tibás: “¡Qué madre! en la mañana me conté cuatro chiles y vean ¡ya me los gasté!”.
Marilin Gamboa, entrevistada por La Teja, reveló no pocos secretos el domingo pasado: los tratamientos con leche son vitales entre sus fórmulas de belleza; casi nunca sale de fiesta y, su secreto hasta ahora mejor guardado: desde hace dos años jala con un muchacho de nombre Ramón, que no tiene nada qué ver con el medio farandulero, lo cual parece tenerla muy contenta.
Otra que parece muy feliz con su –ahora sí, novio formal– es la periodista y presentadora de Repretel, Melissa Durán, quien se mostró muy orgullosa de unas fotos que le hizo su galán, el camarógrafo de canal 6, Gonzalo Schumann, durante unas recientes vacaciones.
En un viajecito relámpago a México nos encontramos con la sorpresa de ver a Leonora Jiménez engalanando la portada de SH (homóloga de SoHo en México), con la siguiente leyenda: “La modelo centroamericana más famosa y reconocida a nivel mundial posó para SH en la playa. Al verla, resulta imposible creer que esta mujer pensó en ser monja y se creyó un patito feo”. Al especial sobre Leo le dieron 12 páginas más la portada ¿algo más?
‘El sexto sentido’ es un nuevo espacio con formato de talk show, producido por Allan Trigeros en canal 13, y que se transmitirá en horario de lujo (viernes, 7 p.m.). No dudamos que este nuevo programa venga a llenar un vacío existente desde hace tiempo en el país, pero tras constatar el listado de anfitrionas del show nos preguntamos si habrá churuco (micrófono) pa’ tanta gente: Lizeth Castro, Marcia Saborío, Amanda Moncada, Cindy Villalta y la recordada conductora de los años 80 y 90, Faride Nasralah. De verdad que para Trigueros será todo un reto lograr que estas avispadas damas conversen sobre equis tema sin atropellarse entre sí. Uno muy...¡y eso que no están Patricia Figueroa ni Verónica González! ¡Plop!
Derecho de respuesta: Respecto al asunto de vestuario señalado en una columna anterior, en Luxe Lounge tenemos reserva de derecho de admisión buscando tanto la comodidad como la seguridad de los clientes del lugar. En un evento anterior a un acompañante de un comunicador que no portaba gafete o identificación de un medio, se le tuvo que pedir que retirara su gorra y algunas cadenas de su jeans pues el detector de metales indicó que pasaba los límites de lo usual, y no podíamos asegurar que fueran monedas o accesorios de vestuario. Por ello en este caso se envió como salvedad el tema de las gorras para prensa, y para evitar la situación anterior en la entrada. En el evento de Rock Legends todos los asistentes entraron con tenis, jeans, camisetas roqueras y efectivamente gorras no, por efectos de seguridad pues obviamente si pasa algún incidente las cámaras deben poder identificar al responsable y no ser encubierto por este accesorio. Lamentamos mucho que en una nota especificada para prensa, hagan público con mala intención, el contenido e indicaciones. Al público se le pide en la entrada y por su propia seguridad este requisito y si en la larga fila fuera del lugar se le indica a alguien que no puede ingresar con gorra o tenis y de seguido se deja ingresar a alguien que sí los porta por tener un “gafete de prensa”, nuestro público, el que sí asiste al club y es cliente del lugar, podría sentirse discriminado.