Así, bajo una carpa en plena playa Herradura, se dio por fin el enlace entre la exmodelo y expresentadora Pamela Alfaro y el empresario artístico Juan Carlos Campos. Fue una ceremonia evangélica, con fuerte prédica incluida, en la que más de uno salió regañado... tácitamente, por no levantar la mano.
En una playa blanca, en el hotel Marriott Los Sueños, la pareja se dio el sí. Ella se veía como la novia más hermosa, con fino vestido champán y él, con traje de hilo, color paja, que (¡oh suceso!) dejaba ver las rayas oscuras de su bóxer. Fue una fiesta llena de detalles, donde no se dejó nada al azar, ni siquiera la posibilidad de lluvia, que la hubo y en cantidad.
Lo más pintoresco fue el atuendo de los invitados pues todavía, en estas tierras de Garabito, resulta difícil seleccionar una vestimenta apropiada para combinar ante la solemnidad de una boda con sillas forradas en seda e instaladas sobre la arena blanca del mar.
A la entrada: limonada rosada. Para brindar: refrescante fresco de maracuyá, sin ir más allá. Almuerzo abundante. Decoración a raudales de mariposas y conchas de mar. En el centro más conchas y, para llevar... arreglo de frutas, con gingers y aves del paraíso de Nandallo, en una bonita maceta con marinas y frutas del trópico que brotaron de las manos de la pintora Mayra Araya. También hubo un hermoso ramo de flores para las que no se han casado y una liga de la desposada para los que siguen todavía solteros y a la orden.
La música la puso Éditus con temas de Morricone (
Llegaron Patricia Figueroa, José Cañas, Fabiola Herra, Leonora Jiménez, Cristian Tristán y Andrés
Vimos a Manuel Peña, director regional de Universal Músic, y al ahora estilizado periodista Rogelio Benavides (sin su
La boda religiosa fue un testimonio de vida y de reencuentro con Cristo. Los contrayentes contaron su conversión y el cambio en sus vidas. Él recordó, con cierta ironía, que era tan católico que había sido Caballero del Santo Sepulcro durante 11 años: todos celebraron con risas su ocurrente salida. Ella dijo que había tenido una infancia y una juventud feliz, sin problemas ni preocupaciones, pero cuando llegó al mundillo de la televisión conoció el pecado, la envidia, la mentira, los celos y otros tipos de bajas pasiones.
Al final, el pastor pidió a las ovejas congregadas que, como regalo a los contrayentes, levantaran la mano quienes ese día habían invitado a Cristo a entrar en sus corazones. Muy pocos no la levantaron... y salieron trasquilados por las miradas inquisidoras de los que sí lo hicieron.
Johnny Araya, novio no declarado de Sandra León, la madre de la novia, ocupó una fila completa acompañado de sus hijos Gloriana, Gabriela y Sergio. También estaban sus padres José Fabio y Mirian; su hermano Luis Carlos con su esposa Clara como la mañana, antes del diluvio de la tarde.
Cerca del queque, adornado con conchas, pusieron un chancho y una chancha, bellamente decorados para que los convidados al banquete dejaran su cariño en efectivo; pero lo vimos con estos ojazos: algunos (o quizá, bastantes) se hicieron los chanchos.
El más famoso y más admirado fue Adal Ramones, quien lució una bonita guayabera blanca tejida con filos hilos, a su lado su bella esposa Gaby. Esta vez Adal, a tono con el carácter evangélico de la actividad, se mantuvo muy modosito y juicioso, cumpliendo su papel de primer padrino. Cuando brindó por la felicidad de los novios, lo hizo muy formal, para no desentonar. Igual, no se pudo aguantar y provocó las risas de todos cuando le dijo al contrayente que Axl Roses no había podido llegar.
En privado contó que aunque en principio tenía planeado regresar a México el domingo, había decidido quedarse un par de días más, porque a él le gusta disfrutar de este país sin ingredientes artificiales y jugo natural de maracuyá para no irse más allá. Así culminó una de las bodas más esperadas (y comentadas) por la farandulilla criolla. Amén.
Con motivo de la muerte del popular actor Leslie Nielsen, quien falleció el domingo a sus 84 años en Los Ángeles, el productor Jorge A. Salazar nos envió varias fotografías que guarda con gran cariño durante un trabajo que hizo junto al actor en 1985. Llamó la atención una en la que se ve a Salazar con Nielsen, muy contento, en Punta Leona. Ellos trabajaron en un proyecto encargado por una televisora nacional, el que finalmente, no cuajó.
Deborah Formal, al parecer, está sumida en la preparación pero no de una boda, sino de sus ágapes navideños en familia y en especial, con sus tres hijas. La empresaria y exnovia del político Otto Guevara estaba poniéndose bella en una exclusiva sala de belleza, este martes, y cuando alguien le consultó si era cierto que siempre sí se casaría, lo que ella negó rotundamente y, sin dar mucho detalle, siguió enfrascada en su tertulia sobre Navidad y proyectos especiales de fin de año. O sea, tal parece que siempre no....
Y hablando de fechas especiales, el domingo pasado, durante la inauguración del árbol de Navidad de la Coca Cola, vimos al presentador de