San Salvador, 6 dic (ACAN-EFE).- Una decena de organizaciones sociales salvadoreñas inauguraron hoy el "Monumento a la Memoria y a la Verdad", en el Parque Cuscatlán de San Salvador, en honor a las víctimas civiles de la pasada guerra interna (1980-1992).
El monumento, un muro de 89 metros de largo y 3 de ancho, construido de granito negro, contiene 25.965 nombres que servirán para "rescatar la memoria de las miles de víctimas civiles que fueron asesinadas o desaparecidas en el pasado conflicto armado", dijo a ACAN-EFE, Gloria Guzmán del comité gestor del proyecto.
Añadió que "construir este memorial para las víctimas civiles, es un mensaje de paz para las nuevas generaciones que no vivieron la guerra, sepan lo que pasó, que es parte de nuestra historia y para que con la verdad, los horrores del pasado no se vuelvan a repetir".
Para personas como Cunegunda Peña, de 70 años, cuyo hijo desapareció en 1980, el monumento representa un último intento de justicia "porque no es posible que estos crímenes queden impunes".
"Que me digan donde está, al menos eso, quiero saber donde está mi hijo para llevarle una flor", reclamó la anciana, mientras acomodaba en sus cesta, los recuerdos de flores artificiales que entregaron a los asistentes del acto conmemorativo.
Con lágrimas en los ojos, y en medio de las tonadas que empezaron a sonar en el Parque Cuscatlán, Cunegunda recuerda el 3 de junio de 1980, cuando le dijeron que a su hijo, de 21 años, "lo bajaron de un autobús junto con dos personas más...el iba para una reunión y nunca, nunca, nunca volví a saber de él".
"Salió de la casa como a las seis de la mañana, iba para una reunión a la UCA (Universidad Centroamericana Jose Simeón Cañas, privada), ya no regresó. Hasta este momento no he visto a mi hijo, ya son 22 años", añadió.
Cunegunda perdió además tres hijos en la guerra, quienes según explicó "se fueron a la montaña y murieron combatiendo".
De los 25.965 nombres del memorial, unos 9.000 corresponden a personas desaparecidas y que las restantes, son "ejecuciones sumarias de civiles a manos de los cuerpos de seguridad", precisó Guzmán y advirtió que "sabemos que esos no son todos, pero para eso hay espacio para seguir escribiendo historia".
El monumento, todavía tiene espacio para recoger unos 15.000 nombres más, los cuales serán inscritos durante la construcción de la segunda etapa del proyecto, que incluye un mural que será pintado por Camilo Mineros, uno de los pintores salvadoreños más reconocidos del país.
Según organismos humanitarios, la guerra civil en El Salvador, que finalizó en 1992 con la firma de los Acuerdos de Paz, dejó 75.000 muertos, 9.000 desaparecidos y 12.000 lisiados.
Los Acuerdos de Paz fueron firmados por el Gobierno, en manos de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA,derecha) y la entonces guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), en la actualidad el principal partido de oposición.
En la construcción del monumento participaron la Oficina de Tutela Legal del Arzobispado de San Salvador, la Asociación Pró-Búsqueda de Niñas y Niños Desaparecidos, PRO BUSQUEDA y la Asociación de Mujeres por la Dignidad y La Vida: Las Dignas.
También contribuyeron el Centro para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, Comisión de Derechos Humanos de El Salvador, Centro para la Paz, el Comité de Familiares de las Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos, el Comité de Madres y Familiares Cristianos y el Museo de la Palabra y la Imagen.ACAN-EFE
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