por Alberto Masegosa
Nayaf (Irak), 15 sep (EFE).- Los soldados de El Salvador, Honduras y Nicaragua destacados en Irak festejaron hoy juntos el día nacional de sus países con una celebración emotiva y en la que no faltaron los frijoles, la salsa de chiles y las tortillas de maíz.
Presididos por los comandantes de los respectivos contingentes y el general español Alfredo Cardona, el acto principal tuvo lugar en el cuartel de las tropas hondureñas en Nayaf, que pronto será rebautizado con el nombre de Campamento Tegucigalpa.
Tras interpretarse los himnos nacionales y rendirse honores a las banderas de los tres países, la ceremonia se inició con una plegaria religiosa para agradecer a los próceres de la independencia su lucha por la emancipación, de la que se cumplía el 182 aniversario.
El coronel Andino Cobos, comandante de los 370 militares de la misión hondureña Xatruch, arengó a continuación a la tropa para recordar que "igual que aquellos héroes que combatieron por nuestra libertad, ahora estamos nosotros aquí en Irak para ayudar a este noble y generoso pueblo a lograr la suya".
"Aportamos nuestro granito de arena para que los iraquíes sean libres", subrayó, antes de asegurar que "el sueño que nació el 15 de septiembre de 1921 de una Centroamérica unida sigue vivo y no morirá hasta que se cumpla".
"Nuestro futuro será difuso si estamos separados y prometedor si estamos juntos", añadió, para concluir expresando su convicción de que "es designio de Dios que estemos ahora unidos en Irak, y al lado de España, la Madre Patria".
El general Cardona -jefe de la brigada Plus Ultra, en la que están integradas las misiones centroamericanas- tomó la palabra en un discurso en el que afirmó que se sentía "muy feliz" por participar en el acto.
Tras recalcar los lazos que unen a los pueblos de España y Centroamérica, subrayó que "en América dejamos los españoles nuestra mejor sangre" y que "me siento orgulloso de poder estar aquí a vuestro mando".
La entrega de premios a las unidades que resultaron vencedoras de competiciones deportivas en el seno del acuartelamiento dio paso por último a la intervención de un grupo de soldados nicaraguenses que interpretaron canciones y bailes tradicionales de la región.
La actuación fue jaleada por la tropa, que no paró de vitorear a los intérpretes, entre los que figuraban mujeres y hombres.
En declaraciones a EFE, el comandante de los 113 militares del contingente de Nicaragua, teniente coronel Osman Pavel, destacó "el profundo significado de esta celebración conjunta centroamericana".
Recordó "el carácter sobre todo humanitario de nuestra presencia", y manifestó que "de la misma manera que mi país ha recibido a veces la solidaridad de la comunidad internacional, es nuestro deber ayudar ahora a los iraquíes".
El teniente coronel Santiago Monterroso -al mando de los 351 soldados del batallón salvadoreño Cuscatlán-, puso por su parte de relieve "nuestra excelente integración" en la Brigada Plus Ultra.
"La tropa está contenta, feliz de su cometido y con la moral alta", dijo, antes de coincidir con el resto de participantes en "lo significativo de que los centroamericanos conmemoremos juntos en Irak nuestro día patrio".
Para concluir las celebraciones, el contingente hondureño sirvió como anfitrión un almuerzo en el que los chiles, los frijoles y las tortillas traídas directamente de Honduras permitieron a los comensales "gustar en esta tierra tan lejana los sabores que tanto añoramos de la nuestra", en palabras de uno de ellos, el capitán Osvaldo Pastrana. EFE
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