El sadismo es el placer ante el sufrimiento de los otros. Hay el activo, el que provoca el sufrimiento que le produce gusto, y el pasivo, el que goza como mirón del sufrimiento ajeno. En el ámbito político de la sociedad hay formas de sadismo más o menos encubierto. Se da en las agresiones pasivas y activas ordenadas o toleradas por gobernantes y burócratas contra un colectivo no integrado, con el convencimiento de que producirá un placer, consciente o inconsciente, a ciertos sectores de la sociedad.
La ingeniera Vanessa Rojas Salas, presidente ejecutiva de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), expresó su parecer en La Nación del martes 4 de enero del 2011, P 5A, a propósito de los proyectos de reconstrucción de Nueva Cinchona, cuestión relacionada con el terremoto de enero del año 2006. Ella halla que la legislación, la jurisprudencia y la necesidad de auxiliar a los damnificados, todo ello “sería suficiente para eximir de papelería y tramitología los proyectos de reconstrucción”. “Eso de que los permisos son una garantía de calidad es un mito. De los 46 trámites para la aprobación de una obra, yo le puedo decir con mi percepción de ingeniería civil, no como CNE, que ninguno le aporta nada de calidad al proyecto”.
Lo que enfrenta ella es la burocracia, a los empleados públicos que engordan o disfrutan en vez de trabajar y dejar que otros trabajen. La ingeniera habla de 46 trámites. ¡Al menos no son cien! En Senara piden cumplir con 40 parámetros. En el Sinaes, quien tiene la paciencia, ha contado 340 ¡Al menos no son mil ! Tanto parámetro ¿mejora en verdad algo? ¿Qué es realmente el unum necessarium ?
En lo referente a las universidades del mundo, las veinte sobresalientes – y muchas de ellas por años y años – son: 17 de los Estados Unidos, 2 de Europa y una de Japón. Y entre las primeras cien no hay ninguna de América Latina. La más cercana ocupa el puesto 190.
En Costa Rica se piden requisitos y trámites y consultas en vez de mirar cómo las mejores del mundo han llegado a serlo con arreglo a estos criterios:
k1. Número de alumnos y empleados que hayan conseguido un premio Nobel.
k2. Número de investigadores renombrados.
k3. Cantidad de artículos publicados y citados en los principales periódicos.
k4. Desempeño per cápita respecto al tamaño de la institución.
(No se dice, pero también cuenta, la opinión pública; la buena fama).
Desarrollo atascado. Estamos todos amarrados a autoridades, inspectores, ventajas de quienes están arriba – permisos, tarifas profesionales, licencias, patentes, constancias, certificaciones, plazos y aplazamientos, tramitología sin fin y bla, bla, bla – que engordan a sus administradores, pero que maltratan, mantienen atado el desarrollo, menoscaban la libertad de iniciativa y matan el bien más precioso de las personas: el tiempo.
Cuando algunas personas expresan situaciones –como las citadas por la Presidenta de la CNE– suelo decirles, para que dejen de quejarse: "Haga Patria, acabe con un empleado público". Y les recuerdo lo tantas veces dicho por D. Otto: "donde hay permiso, hay chorizo". Y si no hay chorizo hay regodeo en enseñorearse del tiempo y la paciencia del administrado que no sabe para qué se ha legislado y reglamentado tan exageradamente, sin con menos de la mitad de entidades y de leyes y de reglamentos se podría servir mejor al país, siempre que redacte o proponga los asuntos quien sabe lo que está haciendo.
En Costa Rica hubo que dar una ley para la simplificación de trámites Ley N° 8220 Protección al ciudadano del exceso de requisitos y trámites administrativos, la cual es letra muerta para gobernantes y burócratas. Eso lleva sufrimiento al pueblo. El sadismo activo y pasivo de gobernantes y burócratas es la explicación.