El calendario parece no tener días libres para Jesús Chucho Valdés, el cerebro de Irakere, una de las bandas de jazz latino más importantes de la historia. Es sábado y él está en La Habana en pleno ensayo con su cuarteto, porque también tiene un cuarteto, con el cual vendrá a Costa Rica para ofrecer un único recital.
"Sí, soy yo", es lo primero que dice Chucho cuando toma el teléfono para hablar con Viva . Y sale de su propia boca: "Ustedes no han visto lo que estoy haciendo ahora: se van a sorprender porque es algo realmente muy fresco."
Siete candidaturas al Grammy, el máximo galardón norteamericano para la música popular (incluida una para la edición del 2001), dos Grammy obtenidos, el único músico cubano que aparece en el Salón de la Fama de Los Ángeles, compositor, arreglista y pianista que suena lo mismo en Asia que en Europa y América Latina, Chucho es una de las figuras más importantes del jazz latino y de la investigación en cuanto a música afrocaribeña se refiere.
Su trabajo está registrado hasta en el cine: es uno de los músicos que Fernando Trueba quiso inmortalizar en el filme Calle 54.
Chucho viene a Costa Rica con 57 años bien aprovechados y acompañado de Yaroldy Abreu (en la percusión), Ramses Balzat (en la batería) y Lázaro Rivero (en el bajo). El pianista cubano hará de las suyas en el teatro Melico Salazar de este chiquitico país.
¿Qué papel cree que desempeñan los premios Grammy en su trabajo?
Un Grammy es como el Oscar en el cine. Ganarlo o ser candidato lo obliga a uno a mantener la calidad, a seguir grabando y a tener un respeto por la música bien hecha para seguir mereciendo esos honores."
Estados Unidos mantiene un bloqueo contra Cuba, pero usted es el único músico cubano incluido en el Salón de la Fama de Los Ángeles. ¿Quiere decir esto que la música transciende lo político?
Por suerte, la música es el único lenguaje universal que existe. Es un patrimonio del hombre y no tienen nada que ver el arte y la política.
¿Por qué cree que ahora hay tanto interés en el jazz latino si hay música de todo tipo saturando el mercado, especialmente de cantantes fabricados?
Quizás por la saturación que existe en el mercado: la música latina sobresale porque es rica en ritmos y aporta mucho a la cultura rítmica universal.
¿Cree que Ricky Martin, Christina Aguilera o Enrique Iglesias pueden ser calificados de verdaderos exponentes de la música latina?
Me pongo a pensar que, cuando era joven, ¡cómo me gustaba el rock and roll de Elvis Presley!, y mi papá me decía: 'Pero ¿qué estás oyendo? ¿Qué es eso?'. ¿Entiendes? Me pongo en el lugar de los jóvenes: esa es su música, eso los complace y eso es respetable.
Usted afirmó que el siglo XX había comenzado para la música de su país con la guaracha y el son y que terminaría con esos géneros. ¿Cuáles géneros creen entonces que marcarán la música cubana en el siglo XXI?
En este siglo habrá cambios. Este siglo debe parir, igual que el pasado, grandes talentos para no seguir repitiéndonos porque ya es hora de abrir puertas a nuevos ritmos y nuevas ideas.
En su caso, ¿a qué ideas se abriría para seguir fresco, renovado?
¿Tú sabes cuál es mi secreto? Te voy a chismear: trabajar con las nuevas generaciones. Con mi cuarteto, que tiene gente joven, hacemos música muy fresca.
Y entonces ¿para qué mantener a Irakere?
Porque Irakere representa mi vida, mi etapa de juventud, mi trabajo de laboratorio, y es un grupo patrimonio de la música cubana. Irakere no ha terminado todavía, aunque tiene 28 años de constituido.
"En Irakere fui compositor, arreglista y productor; sin embargo, mi trabajo como pianista se perdió ahí, y ahora (con el cuarteto) me siento como un pianista de 20 años de edad y estoy por primera vez aplicando mis experiencias."
¿Por qué sigue viviendo en la isla y no se traslada a otro país, como han hecho, por ejemplo, Arturo Sandoval y Paquito de Rivera?
Porque yo soy un investigador de las raíces africanas, y en Matanzas y Camagüey quedan muchos secretos, muchos ritmos. Son legados de África que debemos tomar para hacer música, y eso solo lo puedo hacer aquí. Mi fuente está en Cuba, y yo bebo de esa fuente constantemente para producir nueva música.
Si tuviera que escoger a alguien que lo reemplazara como pianista, ¿a quién elegiría?
A Herbie Hancok. Ese es un grande.
El jazz de Chucho
Asunto: Concierto de Chucho Valdés y su cuarteto.
Día: Viernes 16 de febrero.
Lugar: Teatro Melico Salazar.
Hora: 8 p. m.
Entradas: ¢10.000.
A la venta en Salón El Greco (Hotel Herradura), Jazz Café (San Pedro) y Oficina de Productores Anónimos (Paseo Colón).
Reservaciones: 233-5608, 482-2155, 258-5338 y 257-6207.