Por un lado tenemos a Wayne Campbell, un adolescente de los suburbios que conduce un programa de televisión por cable realizado desde el sótano de su casa.
Por el otro, al sofisticado fotógrafo de moda y espía Austin Powers, que con su atuendo psicodélico y encanto se ha convertido en todo un símbolo sexual.
¿Qué tienen ambos en común? Nada más que el hecho de haber nacido en la mente del cómico Mike Myers.
Este amante de los chocolates y de las noches tranquilas viendo películas en formato DVD (discos de video digital) es uno de los comediantes más exitosos de esta década.
Como otros famosos -Eddy Murphy, Dan Aykroyd, Bill Murray y Rick Moranis- este canadiense de 36 años se dio a conocer en el programa Saturday Night Live (1989), esa delirante revista cómica que ha servido de verdadera escuela para muchos de los cómicos más exitosos que han llegado a la gran pantalla.
Mike Myers es todo lo contrario de Austin Powers y muy diferente a Wayne Campbell... Allí surge gran parte de su genio: separarse de su realidad de vida y concebir personajes diametralmente opuestos pero tan bien construidos psicológicamente que logran ser verosímiles.
Myers estuvo seis temporadas en Saturday Night Live, para luego perseguir una carrera en el cine que le ha deparado buenas críticas y éxitos de taquilla.
Su última película, Austin Powers, el espía seductor, se estrenó en Costa Rica la semana pasada.
Marcado por el dolor
En 1991, cuando la carrera cinematográfica de Mike Myers empezaba a despegar gracias al éxito del filme El mundo de Wayne, la tragedia tocó a su puerta.
"Mi padre (Eric) murió -por complicaciones a causa del Mal de Alzheimer- el jueves anterior al estreno del Mundo de Wayne. Mi madre (Bunny) había sido actriz profesional así que insistió en que el "show debe continuar" y en que yo fuera a todas las galas, conferencias de prensa y que mantuviera mi tristeza lejos de las cámaras", manifestó el actor en entrevista con Louis B. Hobson, del diario Calgary Sun.
Myers estaba destruido, y no es para menos: su padre tuvo una influencia importantísima en su desarrollo como cómico.
"Él me enseñó a no tener inhibiciones, y eso me permitió ser un arquitecto de mi propio bochorno. La gente se ríe de mí porque yo la aliento para hacerlo", dice el comediante.
Eric Myers, vendedor de la enciclopedia Británica llegado a Canadá desde su natal Inglaterra, solía despertar a Mike en medio de la noche para que juntos vieran películas de espías y comedias inglesas, las que a la postre colaboraron en el posterior nacimiento de Austin Powers.
"Creé a Austin Powers en memoria de mi padre. Solo quería hacer algo que yo considerara que lo hubiera hecho reír".
Ni el mismo Myers pensó en el éxito que este personaje tendría entre el público; tanto, que ha logrado casi la misma fama que el legendario James Bond, al que satiriza.
Revitalizado
La muerte del padre golpeó fuerte la realidad de Myers, tanto, que el comediante decidió tomarse un tiempo para reacomodar su vida.
En ese período se casó con Robin Ruzan, su novia de toda la vida, su principal crítica y soporte.
"Soy tan afortunado de haber encontrado a Robin y de que ella haya visto algo en mí. Ella llegó a mi vida justo cuando mi padre la dejaba", le dijo el actor a Hobson.
El descanso se prolongó por casi tres años y medio y, siguiendo un consejo de su colega Bill Murray (Los cazafantasmas), se dedicó a consolidar su matrimonio.
"Robin y yo nos casamos entre proyectos cinematográficos, así que nunca tuvimos una apropiada luna de miel ni un tiempo de calidad para salir juntos".
Tras el descanso, Myers regresó al ojo público en 1997 con la versión original de Austin Powers, denominada International Man of Mistery.
El filme fue un éxito de taquilla, aunque Myers afirma que esa no fue la intención: "El éxito no contesta ninguna pregunta en tu vida personal. Aprendí esto durante mi descanso y también que no se deben hacer planes ni predicciones, porque si planeo algo, él todavía estaría vivo. Ese sería mi plan", afirmó Myers sobre el deseo de que su padre siguiera vivo.
Entre Austin Powers uno y dos, Myers participó en la película Studio 54, en la que interpretó a Steve Rubell, cofundador de la mítica discoteca Studio 54 en Nueva York.
Con esta interpretación dramática, Myers se ganó buenas críticas, dejando claro que además de la comedia puede manejar la actuación seria, profunda, abriendo las puertas para futuros papeles dramáticos.
Los críticos opinan:
William Venegas
"Es un buen actor. Sabe identificar los detalles histriónicos para sacar adelante a cada personaje, por eso es convincente".
Erick Fallas
"Más que actor es un cómico y uno muy versátil, pero no es tan bueno en otros papeles que no sean comedia".
Mario Giacomelli
Me convenció en Studio 54; me pareció muy bueno en ese papel, lo cual es muestra de su versatilidad. Me parece que es de los mejores cómicos salidos de Saturday Night Live.