Dublín, 25 oct (EFE).- La Iglesia Católica de Irlanda está "avergonzada, entristecida y conmocionada" por su fracaso para proteger a los menores víctimas de los abusos sexuales de sus sacerdotes, afirmó hoy el primado irlandés, arzobispo Sean Brady.
Brady respondió así a la publicación de un informe del Gobierno de Dublín que desveló más de cien casos de abusos sexuales de menores cometidos por 21 sacerdotes durante 1962 y 2002 en la diócesis de Ferns, en el sureste del país.
El arzobispo dijo que el documento, fruto de tres años de investigaciones del juez retirado Frank Murphy, "es una lectura incómoda" porque "las páginas que describen el dolor experimentado por las víctimas realmente rompen el corazón".
"Pido disculpas a todos aquellos que han sufrido a manos de los abusadores de la Iglesia. Como sacerdotes, deberían haber protegido y cuidado los talentos de estos jóvenes. La traición ha sido horrible", sentenció Brady.
El primado confió en que la publicación del informe, que en sus 271 páginas critica duramente a los estamentos religiosos así como a las instituciones oficiales, sirva para cerrar las heridas de las víctimas.
El documento analiza la respuesta de la Iglesia Católica irlandesa a las acusaciones de abusos presentadas por las víctimas durante los últimos 40 años y critica la actuación de la Policía Nacional (la Garda), cuyas investigaciones fueron "inadecuadas".
Por su parte, el arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, declaró que la Iglesia Católica debe hacer todo lo posible para evitar que el abuso ocurrido en Ferns vuelva a repetirse.
"Ahora está claro que muchos de los niños no habrían sufrido abusos si aquellos que estaban al tanto hubiesen actuado. Es imperdonable", señaló Brady, quien también pidió perdón a las víctimas.
Mientras tanto, el Gobierno irlandés ha enviado el informe del juez Murphy al fiscal general del Estado, quien estudiará la posibilidad de iniciar procedimientos judiciales contra los sacerdotes implicados.
De acuerdo con el documento, de los 21 clérigos investigados, seis habían muerto antes de que se denunciase su supuesta implicación en abusos sexuales y cuatro fallecieron después.
En abril de 2002, tres de los supuestos pederastas fueron expulsados por el Vaticano, otros siete abandonaron la curia voluntariamente y uno está retirado. EFE
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