Washington, 2 dic (EFE).- Con la campaña para las elecciones de noviembre de 2004 en pie, el presidente de EEUU, George W. Bush, inició hoy una nueva forma de proselitismo en un acto público con la presencia de pilotos de autos de carrera.
Bush recibió en la Casa Blanca, por primera vez en la historia presidencial, a un grupo de pilotos de la serie NASCAR.
"Todos han ganado el derecho a considerarse campeones. Los felicito... Estoy realmente orgulloso de su labor", dijo Bush a los pilotos, con frases en las que empleó repetidamente la palabra "bubba", una expresión popular sureña para dirigirse a los amigos o compañeros.
La ceremonia de hoy es consecuencia de que el público de las carreras de automóviles de la serie NASCAR (vehículos similares a los de serie que han sido muy modificados), se está convirtiendo en uno de los grupos demográficos más buscados por los políticos para obtener votos.
Recientemente, una demócrata experta en sondeos, bautizó con el sobrenombre de "padres NASCAR" a un heterogéneo grupo de la población masculina, padres de familia y aficionados a esas carreras, residentes en general en el sur y el centro del país.
Ese grupo demográfico es también uno de los principales objetivos del Partido Demócrata para tratar de capturar el voto en los estados del sur del país, especialmente entre los hombres, que cada vez más se inclinan hacia el Partido Republicano que actualmente está en el poder.EFE
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