Caminaba a paso ligero de un lado a otro. El camerino saprissista a ratos era estrecho para él. Con las manos en los bolsillos, de vez en cuando giraba su cabeza para mirar a sus muchachos. Allí estaban ellos.

Acostumbrado a vivir los clásicos dentro de la gramilla, ayer, el entrenador morado, Alexandre Guimaraes, cambió de papel. Desde el banquillo de director técnico trató de conducir a su equipo hacia la victoria. En su debut en los duelos frente al acérrimo rival, introdujo un personaje nuevo: "la línea de tres".
Como todo novato, a la línea en mención le fue difícil adaptarse al escenario, algunos protagonistas confundieron por instantes los diálogos y guiones, y otros mostraron inseguridad.
"No fue problema de la defensa. Creo que todo estuvo en la inseguridad. A Alajuelense le fue fácil recuperar el balón y salir hacia adelante", comentó Guimaraes más tranquilo.
Cuando el reloj rayaba el minuto 27, Adrián Mahía entró de cambio. Saprissa perdía un gol por cero como local y los muchachos seguían sin poder compaginar las páginas del libreto.
Steven Bryce fue quien abandonó. El volante lateral que debía acompañar a Farlen Ilama en la creación y en el ataque no despertaba. La presión empezó a rondar con más fuerza.
"Steven Bryce es muy capaz y sé lo que puede dar. Suelo darle más tiempo a los jugadores dentro de la gramilla para que logren acomodarse, pero en el caso de Bryce, el cambio era necesario", prosiguió el técnico morado.
Los liguistas detectaron la debilidad por ese sector y empezaron a recargar el juego por allí. "Steven estaba inseguro, y había cierta desconfianza en el equipo. Alajuelense recargó su juego por este costado y necesitábamos detenerlos", explicó Guima.
Para el timonel morado, su equipo va por buen camino: mientras la ofensiva asciende, la defensa está por acomodarse. "La derrota no me golpea, creo que no hubo ninguna desatención atrás, aunque sabemos que el trabajo continúa", aseguró.
Esta no es la primera vez que Guimaraes intenta seguir la "línea de tres". Conocedor de los dictámenes internacionales, hizo un ensayo cuando estuvo en Belén, la pospuso con el Herediano, y ahora la plasma con Saprissa a la espera de la consolidación.