Sin embargo, no pudo terminar la imagen pintada al óleo del examen que dio de su primo Tapié de Céleyran, pues la sífilis había debilitado demasiado el cuerpo de apenas 1,50 metros de estatura del artista francés.
Con 37 años, el conde murió. El domingo 9 de setiembre se cumplieron cien años del fallecimiento de este pintor y dibujante conocido sobre todo por sus carteles para el local nocturno Moulin Rouge.
Junto con sus carteles, el pintor se ganó la vida como ilustrador popular de La Revue Blanche y otras revistas con programas de teatro, encuadernaciones y libros.
Mientras vivió, Toulouse-Lautrec fue conocido sobre todo por su trabajo como dibujante publicitario. Como pintor tardó en ser apreciado, y lo ayudó en ello su amigo y comerciante de arte Maurice Joyant.
En 1902, Joyant organizó una retrospectiva del artista que lo mostraba como pintor y admirador de Edgar Degas y Paul Cézanne. Veinte años después, por iniciativa suya se creó en Albi, en el Palais de la Berbie, el Museo Toulouse-Lautrec, que contiene la mayor cantidad y las obras más bellas del noble artista.