BOGOTA (AFP) El centenario periódico colombiano El Espectador, blanco de varios atentados de la mafia por sus denuncias contra el narcotráfico y donde surgió el premio Nobel Gabriel García Márquez, reaparece el domingo como diario, tras una crisis que lo había convertido en semanario.
"Queremos hacer un periódico que diariamente trate de desarrollar lo que hemos conseguido el fin de semana: muy fuerte en opinión, análisis e investigación", dice Fernando Cano, bisnieto del fundador y actualmente al frente de la publicación, la tercera más antigua de las que circulan en Colombia.
En su nueva época como diario El Espectador adaptará el tamaño tabloide y sus ediciones tendrán un énfasis temático diferente cada día (economía los lunes, deportes los martes, cultura los viernes). Al mismo tiempo se ha relanzado su sitio en internet, ampliando su cobertura en tiempo real.
El periódico, fundado en 1887, limitó hace ocho años su circulación a la edición dominical para hacer frente a un déficit que arrastraba desde los años 80 como resultado de sus denuncias primero contra un poderoso conglomerado empresarial y luego sobre el capo del narcotráfico Pablo Escobar.
En 1986 el entonces director del periódico, Guillermo Cano, fue asesinado por sicarios y tres años más tarde la sede del rotativo fue dinamitada por órdenes del capo, quien había declarado al diario una guerra a muerte por haber revelado su relación con el tráfico de drogas.
En honor del director asesinado la Unesco instituyó un premio mundial a la libertad de prensa que es entregado anualmente.
Tras la explosión que destruyó la sede, el diario reapareció titulando a todo lo ancho de su primera plana "Seguimos adelante", en una edición que fue finalizada en medio de los escombros.
Las dificultades económicas derivadas del boicot económico y las amenazas de la mafia hicieron que en 1997 la familia Cano cediera el control al grupo del empresario Julio Mario Santodomingo, uno de los hombres más ricos de Colombia, que se comprometió a mantener su circulación y respetar la independencia editorial.
"De ser una empresa con notables dificultades económicas y con riesgo de encontrarse cercana a un eventual cierre, hoy tiene una sólida situación económica", señala Gonzalo Córdoba, presidente de la empresa Comunican, creada para editar el periódico.
Unos 12 millones de dólares fueron invertidos en el relanzamiento de El Espectador. "Nos enorgullece poder volver a ser un diario cuando se habla de la crisis de los periódicos", señala Alejandro Santodomingo, miembro de la junta directiva.
Pero la reaparición de El Espectador parece no ser un caso aislado en la prensa colombiana, a la que el auge de internet parece no haberla afectado tanto, al menos al juzgar por el aumento de títulos en circulación.
La cifra de periódicos pasó de 32 en 2000 a 50 este año. Casi todas las nuevas publicaciones han aparecido en provincia.
© 2008 AFP