La cantante Albita, que revivió el interés por la música típica cubana en Estados Unidos, llenó esta semana el Supper Club de Manhattan con un público entusiasta, que cantó, bailó y aplaudió a rabiar su presentación.
La artista, residente en Miami, incluyó en su espectáculo varios temas afrocubanos, entre ellos ¡Que viva Changó!, cuyo refrán fue coreado por el público mientras la intérprete improvisaba los versos correspondientes.
En un momento dado, la cantante tocó tambores con otros miembrosde la orquesta de ocho músicos, e hizo con su voz una sorprendente imitación del sonido de los timbales porque, según dijo, "Tito Puente no pudo venir".
En otro momento, la solista y tres de las integrantes de la orquesta cantaron a capella un popurrí de temas clásicos que incluyó Piel canela, de Bobby Capó, y Contigo en la distancia, de César Portillo de la Luz. El arreglo combinó libremente versos de una y otra canción, hasta convertirlas virtualmente en un tema único.
Nota cubana
Hacia la mitad de la presentación, Albita y varios de sus compañeros de orquesta hicieron un número a base de chancletas utilizadas como instrumento de percusión.
Pero la mayor parte del programa fue dedicado a la música campesina cubana, que tiene en Albita una de sus máximas cultivadoras en Estados Unidos, como intérprete y también como compositora.
En ese género, la artista nacida en La Habana ha logrado muchos de sus mayores éxitos, y de ellos cantó Corazón rumbero, Qué culpa tengo yo y El chico chévere, todas de su inspiración, así como Qué manera de quererte, con letra y música de Luis Ríos. Este último tema fue interpretado por Albita en la banda sonora de la película The Specialist, con Silvester Stallone y Sharon Stone, y está incluido en su primer disco No se parece a nada.
Otros temas del concierto pertenecieron a su segundo larga duración, titulado Dicen que... La velada de estas noches incluyó además temas tradicionales cubanos como A la loma de Belén y Si me pides el pescao te lo doy, entre otros. El concierto, que llenó a capacidad los dos pisos de la célebre sala de fiestas de Nueva York, terminó con las notas de la Guajira guantanamera, en la que el público hizo el coro y la cantante desgranó con sincera emotividad diversas estrofas de los Versos sencillos de José Martí.