Si la toxoplasmosis fuera una persona, habría que decir que es bastante exótica.
Es de lo más común y corriente porque casi todo el mundo la padece.
Es escurridiza y muy silenciosa, porque generalmente el que la lleva por dentro no se da ni cuenta.
La toxoplasmosis es una infección causada por el Toxoplasma gondii , un parásito unicelular que se reproduce en los intestinos de los animales de sangre caliente como los gatos, los cerdos y las ovejas.
Aunque a los amantes de los felinos les duela en el alma, los doctores afirman que el principal portador y transmisor de la toxoplasmosis es el gato. Como se reproduce en su intestino, sale al mundo a través de su materia fecal.
Así llega
Según el doctor Adriano Arguedas Mohs, pediatra infectólogo y director de la división de pediatría del Instituto Costarricense de Investigaciones Clínicas, hay básicamente tres formas de contagio.
Una es el contacto directo con las heces del gato. "Es que uno toque la materia fecal y se lleve las manos o las uñas a la boca por algún motivo", explicó.
Otra forma de contagio es que el gato defeque sobre un fruto o verdura y que esta no sea lavada adecuadamente.
La otra forma común en que el toxoplasma ingrese al cuerpo humano es por el consumo de carne infectada con el parásito.
"El chancho o la oveja come algo contaminado y el toxoplasma se le aloja especialmente en el músculo esquelético, que es de donde se sacan los bistecs, por ejemplo. Si la carne no está bien cocida, los "huevillos" del Toxoplasma gondii no se mueren", indicó Arguedas Mohs.
Un estudio publicado recientemente en el British Medical Journal demostró que el consumo de carne cruda o poco cocida durante el embarazo es el principal factor de riesgo de toxoplasmosis.
Los autores de la investigación descubrieron que la ingestión de carne en esas condiciones contribuía entre un 30 por ciento y un 63 por ciento a las infecciones.
Arguedas Mohs dijo que ahora se ha descubierto que los gatos jóvenes transmiten más toxoplasma que los gatos adultos y que el parásito se resguarda mejor en las casas de madera.
"En los pisos de madera, el Toxoplasma gondii puede vivir por mucho tiempo, en cambio, si el gato defeca en un piso de mosaico, se limpia y el toxoplasma desaparece", aseguró.
¿Cómo saberlo?
Arguedas Mohs explicó que en el 90 por ciento de los casos la toxoplasmosis es asintomática, por eso mucha gente la padece y no se ha percatado de ello.
Lo más común es que a las personas infectadas se les inflamen los ganglios linfáticos del cuello y las axilas, que se sientan muy cansados, que tengan dolor muscular, una fiebre baja y fluctuante que puede durar semanas o meses, una inflamación dentro del ojo o una dermatitis (ronchas en la piel).
En personas con un sistema inmunológico sano no produce ningún problema.
"Si está sana, la persona puede vivir toda su vida con la toxoplasmosis y no le pasa nada, porque el sistema inmunológico logra reprimir al parásito", dijo Arguedas Mohs.
Las poblaciones que sí se ven afectadas severamente por la toxoplasmosis son las personas con cáncer, con leucemia, o con sida. Como tienen el sistema inmunológico afectado, el toxoplasma ataca órganos como la retina y el cerebro.
El otro grupo de riesgo son las mujeres en estado de gestación.
¿Embarazada? ¡Ojo!
Si la madre adquiere el Toxoplasma gondii en las primeras 12 semanas del embarazo, el bebé podría tener la enfermedad congénita. Esta le produce al bebé ceguera, ictericia, convulsiones, cabeza muy grande o muy pequeña, retraso mental importante, un vaso o un hígado muy grande, problemas en el corazón y en los pulmones, explicó el ginecólogo obstetra Danilo Medina.
"Estos daños ocurren en el bebé porque el toxoplasma atraviesa la barrera placentaria y justo en ese período (primeras 12 semanas) el bebé se está formando", explicó Medina.
Según el experto, toda mujer en edad pregestacional o en gestación, debe practicarse un examen para determinar si tiene toxoplasmosis o ha estado en contacto con ella.
Arguedas Mohs indicó que si la mujer ha estado previamente en contacto con el Toxoplasma gondii puede estar tranquila, pues las posibilidades de que su hijo nazca afectado son mínimas (del uno por ciento). Si la mujer no ha estado en contacto con el toxoplasma entonces debe seguir algunos pasos para no contagiarse durante el embarazo. (Véase recuadro Si espera bebé )
Medina explicó que hay tres pruebas para diagnosticar si una persona tuvo o tiene el parásito. El test de Savin Feldman, la prueba de IgG y la de IgM.
En los laboratorios de la Caja Costarricense del Seguro Social y en los privados aplican estas pruebas. Solo es cuestión de ir y poner el brazo.
Tome en cuenta
Estas son algunas recomendaciones que podrían mantener lejos de su cuerpo al Toxoplasma Gondii que no respeta sexo ni edad.
La carne de cerdo u oveja debe cocinarse a 150° F. o 66° C. Por ningún motivo debe consumirse cruda. La alta temperatura mata al parásito.
Lave bien vegetales, frutas y verduras que vaya a consumir.
Si tiene gatos, mantenga siempre limpia su casa. Límpiela bien con desinfectantes y procure que su mascota tenga una caja de arena donde defecar.
Fuente: Doctor Adriano Arguedas Mohs.
Si espera bebé...
Si está embarazada, siga estos pasos para prevenir el contagio del Toxoplasma Gondii.
No se exponga al contacto con las heces del gato. Si tiene que limpiar la caja de arena donde defeca el animal hágalo con guantes.
Si hace jardinería use también guantes, pues las plantas, flores o el zacate podrían estar contaminados con el parásito.
Utilice desinfectantes para limpiar la casa, especialmente el piso.
Si consume carne de cerdo u oveja ingiérala solo si está bien cocida.
Evite el contacto con los gatos.
Fuentes: Doctores Adriano Arguedas Mohs y Danilo Medina.