Con una muestra conmemorativa sobre sus visitas a Italia, el Instituto Italo Latinoamericano de Roma rinde homenaje al gran poeta chileno Pablo Neruda, que en los años 50 escribió en Capri versos como Cien sonetos de amor.
Con el título Viaje en la túnica verde, la muestra, que se inauguró el jueves, recorre con fotografías, viejas ediciones de libros, manuscritos y cartas, las particulares relaciones de amistad de Neruda en Italia, país que inspiró varias poesías, entre ellas Las uvas y El viento y a cuya especial geografía llamó la "túnica verde".
La muestra reconstruye la ruta de sus viajes en la península desde 1949 y paralelamente el itinerario de sus poesías, su interés por la obra de Dante, de Gabrielle D'Annunzio, por los poetas del Renacimiento que le permitieron descubrir otra Italia, "con un mundo y una geografía desmedidas", aseguró el organizador de la exposición, Ignazio Delogu.
"No sabía nada de Italia, su modelo era París, admiraba la poesía española", cuenta Delogu, hispanista y amigo de Neruda, al señalar que, tras su visita a Florencia, Neruda le dedicó una poesía a esa ciudad, la única en Europa a la que homenajea con sus versos.
"De un hombre acostumbrado al grito, entiende que la poesía también es palabra", explicó Delogu, que presenta además la primera y única edición en lengua sarda de los poemas de Neruda.
El original de la citación de la policía italiana en la que le comunican la orden de expulsión de Italia, el 12 de enero de 1952, ilustra los primeros pasos de la batalla política y jurídica para impedir que el "poeta comunista" fuera desterrado, episodio que inspiró el célebre filme El cartero de Michael Radfordo y Massimo Troisi, y cuya música, compuesta por el argentino Luis Bacalov, obtuvo el óscar en 1994.
Las presiones terminaron por obligar al Gobierno italiano a concederle un permiso de estadía, que aprovecha viviendo mágicos y fructíferos seis meses en Capri, la isla de recreo de los emperadores romanos frente a las costas napolitanas, en la que escribe entre viento y mar, sublimes poesías, como Los versos del capitán y Cien sonetos de amor.
"En Italia, Neruda comprendió que la poesía puede tener medida, así como el país, Italia, tiene medida, por sus matices y contrastes menos violentos", sostiene Delogu, quien conservó por años buena parte del material exhibido, incluso la copia dedicada número 88 de las 200 del discurso pronunciado en Estocolmo con ocasión del Nobel.
El poeta suramericano volvió sólo en los años 60, cuando comienza a ser más conocido. Lo invitan a presentaciones de libros, a conferencias en las universidades.
El célebre Piccolo Teatro de Milán monta una pieza basada en un texto suyo. En esos años se convierte en el poeta de habla hispana más leído en Italia, junto con Rafael Alberti y Federico García Lorca.
"Era un hombre muy ambicioso. Quería ganar el premio Nobel, que obtuvo en 1971 con una obra hecha día por día", sostiene Delogu, entonces encargado de asuntos culturales del Partido Comunista Italiano y quien está convencido de que la serenidad que le aportó en esos años Italia, contribuyó a la concretización de un proyecto poético y de vida.