Moscú, 30 ago (EFE).- El ministro de Defensa ruso, Serguéi Ivanov, partió hoy hacia la base de la Flota del Norte en el mar de Barents, donde se hundió el submarino nuclear "K-159" con diez tripulantes debido a "graves errores" en su remolque.
El ministro viajó a la base de Severomorsk por orden directa del presidente ruso, Vladímir Putin, quien durante su reunión con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, en Cerdeña, aseguró que habrá "una pormenorizada investigación" del accidente.
Según el ministerio de Defensa, sólo pudo ser rescatado con vida uno de los diez miembros de la tripulación que se encontraba en el "K-159" en el momento de su hundimiento, aunque pudieron ser recuperados los cuerpos de otros dos marinos.
A pesar de las malas condiciones meteorológicas y de las bajas temperaturas del agua -que hacen casi imposible la supervivencia en las mismas-, las tareas de rescate seguirán toda la noche, indicó el jefe del Estado Mayor de la Armada rusa, Víctor Kravchenko.
El "K-159", que entró en servicio en 1963 y cuya vida útil terminó en 1989, se hundió al desprenderse por una tormenta los cuatro pontones que lo sujetaban.
El sumergible, con los dos reactores desconectados y sin armamento a bordo, era remolcado para su desguace cuando se produjo la tragedia.
Este accidente, señaló Putin en Italia, ha probado "que el mar requiere disciplina y no perdona los errores. Las causas de esta tragedia serán, sin duda, aclaradas".
Según reveló un funcionario de alto rango que acompañaba a Putin en su visita a la villa de Berlusconi en Cerdeña, durante la operación de remolque a la que era sometido el submarino, "se violaron todas las reglas imaginables sobre seguridad".
La fuente, citada por la agencia Itar-Tass, explicó que "el submarino había sido atado de manera endeble a los pontones que permitían su transporte, que se desengancharon finalmente por la fuerza del oleaje".
La Fiscalía Militar de Rusia ya ha incoado un expediente penal con motivo del naufragio, que ha podido costar la vida a al menos nueve marinos rusos.
Eduard Baltin, ex comandante de la Flota del Norte que hace tiempo estuvo al mando del "K-159", ya había adelantado a la cadena de radio Eco de Moscú que el naufragio del submarino se debió seguramente a la infracción hasta de las mínimas normas de remolque.
"El 'K-159' no navegaba desde 1983. Yo fui el último que zarpó con él en misión de reconocimiento, en condiciones extremas. Ya entonces se hundía. Cuando estábamos bajo el agua nos manteníamos a duras penas, pero cuando salíamos a la superficie, el navío perdía su navegabilidad", dijo Baltin.
Según el marino, hubiera sido necesario -antes de remolcar el submarino- "sellar todas sus grietas", cerrar sus escotillas superiores, soldarlas y, sobre todo, "impedir que hubiera gente en su interior".
Si, en contra de todas las precauciones, se decidió el remolque del submarino con gente dentro, "se deberían haber adoptado las medidas precisas para un eventual salvamento".
Sin embargo, añadió, "a bordo no funcionaba nada, no había fuentes de energía eléctrica" y ni siquiera existían medios para achicar agua y mantener el buque estanco. EFE
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