
Berlín. EFE El director alemán Florian Henckel von Donnersmarck muestra en una película sobre la Stasi, Das Leben der Anderen (La vida de los otros ), el lado oscuro de la extinta República Democrática Alemana (RDA), 17 años después de la caída del Muro de Berlín.
El primer largometraje de Donnersmarck, de 32 años, rompe con la tradición de la industria cinematográfica alemana que en los últimos años han mostrado únicamente el lado divertido de la RDA con películas como Sonnenallee, Goodbye, Lenin o Die Rote Kakadu.
Das Leben der Anderen, actualmente en cartelera, rompe con la llamada Ostalgie (neologismo formado por la palabra nostalgia y este en alemán), es decir, con la nostalgia de la Alemania comunista.
Otra cosa. "Se acabaron las risas!", aseguran los diarios alemanes sobre Das Leben der Anderen, un thriller sobre los meticulosos métodos que utilizaba la Stasi, la policía secreta de la Alemania comunista, para espiar a sus propios ciudadanos de la RDA.
El filme, que ha logrado una gran acogida por parte tanto de la crítica como del público, es candidata a once Premios del Cine Alemán, entre ellos al mejor director y al mejor actor protagonista.
La película es, según el diario Süddeutsche Zeitung, "una mezcla refinada de suspense político, melodrama de amor, drama de conciencia y retrato de una sociedad".
Al cantautor y disidente de la RDA, Wolf Biermann -al que las autoridades comunistas quitaron en 1976 la ciudadanía- también le ha gustado la película y ha asegurado que algunos de los detalles del filme se parecen a su propia historia.
Das Leben der Anderen cuenta la vida gris del oficial de la Stasi Gerd Wiesler (magníficamente interpretado por Ulrich Mühe), que recibe la orden de espiar a una pareja de artistas, formada por el director teatral Georg Dreyman (Sebastian Koch) y la actriz Christa-Maria Sieland (Martina Gedeck).
El leal y eficaz Wiesler coloca escuchas en el apartamento de Dreyman y se instala en el desván de la casa para hacer un informe meticuloso de todo lo que se hace y se dice en el piso del dramaturgo.
"A medida de que el oficial de la Stasi se adentra en la vida de los otros, se da cuenta de su propia existencia de pobre infeliz", resumen el director el argumento del filme, alejado de clichés y glorificaciones de la RDA.
El filme, rodado después de cuatro años de investigación, está ambientada en el Berlín comunista del orwelliano año 1984, en el que Wiesler se convierte en los oídos de ese Gran Hermano que era la Stasi.
El Süddeutsche Zeitung compara a este funcionario gris de la Stasi con "un monje ascético y provinciano de la religión del Estado de la desaparecida RDA".
Das Leben der Anderen también ha abierto un debate en Alemania sobre la necesidad de confrontarse a la llamada segunda dictadura alemana, pues el régimen comunista de la RDA no se ha analizado en Alemania con la misma profundidad que el nazismo, según recordaron los expertos.