
Créase o no, Kevin Spacey fue rechazado cuando en 1978 se presentó a la audición con una rutina de comedia en The Gong Show . Tal vez ese fracaso haya sido el impulso que necesitaba para demostrar que es uno de los mejores actores de Hollywood. El último Oscar por Belleza Americana lo reafirma. Con él estuvimos cuando lo recibió en el Shrine Auditorium de Los Ángeles y todavía se le refleja esa alegría como si estuviera soñando con esa dorada y pesada estatuilla que acaricia con las manos.
- ¿Por qué cree que ganó el Oscar Belleza Americana?
- Muy pocos personajes te dan la oportunidad de mostrarte que tienen sentimientos. Y tal vez todos admitimos películas donde los protagonistas hacen cosas que nosotros hacemos. Y esta película me parece que le llegó a la gente, porque es real. Trata temas muy maduros y con un sentido inteligente. Es entretenida y divertida.
- ¿Lo sorprendió cuando lo nombraron mejor actor, a pesar de haber sido el favorito en todo momento?
- No lo podía creer. Esta película significa mucho para mí. Este premio es el más grande honor que un actor puede llegar a recibir en este negocio.
- Pero alcanzó a reconocer a sus amigos por remarcarles las peores cualidades...
- (Interrumpe) ¿Y ahora me vas a preguntar cuáles son? En verdad, quise decir que los verdaderos amigos no son los que solamente se acercan para felicitarte y decirte que tu película fue la mejor. Los amigos de verdad, te mantienen sobre la tierra, te mantienen en la realidad, tratan de enfocarte en las cosas que son importantes en tu vida, particularmente en el mundo de la actuación.
- ¿También llegó a mencionar a Jack Lemmon y la influencia que tuvo en su carrera?
- Tenía 13 años cuando comenzó mi historia con Jack Lemmon. Había ido a un seminario, un sábado por la mañana, para una producción que él había hecho. Yo era un joven actor y nos habló a todos nosotros. Y es un momento que nunca voy a olvidar. Once años después, tuve una audición para una producción de Broadway, donde hice del hijo de él. Y después hicimos una película juntos que produjo Steven (Spielberg), que se llamó Dad . Ha influido mucho en mí.
- ¿Al punto tal de regalarle el Oscar a él?
- Bueno... tendría que llamarlo primero y ver si él tiene suficiente lugar en la repisa.
- Supongo que usted también tendrá que buscarle lugar porque ya es el segundo Oscar que se lleva. ¿Se está volviendo una costumbre ganarlo?
- Cuando lo gané por Usual Suspects ni siquiera se me cruzó por la mente que podía recibir el Oscar. No se hablaba mucho del tema. Pero este año, se habló más, la gente hablaba y también se publicó demasiado o se acercaban diciéndome que votaban por mí, que iba a ganar. Esta vez se adelantaron demasiado. Pensé que de ninguna forma iba a suceder.
- ¿Aunque no lo sienta como una competencia que le diría al otro favorito de la categoría, Denzel Washington que perdió porHuracán?
- Cada actor en esta categoría merece llevarse un Oscar a casa. A Denzel lo felicitaría por el excelente trabajo que hizo en algo que durará de por vida. Eso es lo asombroso del cine. Dentro de dos años, cuando le preguntes a alguien quiénes fueron los nominados o ganadores del 2.000 la gente se habrá olvidado, pero para quienes lo vivimos, nunca lo olvidaremos. Las películas son para toda la vida.
- ¿El nombre de Kevin Spacey que el cine dejará también marcado para toda la vida... es cierto que lo eligió como nombre artístico mezclando los nombres de su actor favorito Spencer Tracey?
- Mejor aclaremos ese rumor ridículo, porque escucho todo el tiempo que inventé mi nombre. Es el apellido de mi bisabuelo. El nombre del hermano de mi bisabuelo era Spacy. Se escribe así, sin la 'e'. Es un nombre irlandés. En Wales, se escribe Spacy y mis padres le agregaron la 'e'. Entonces es Spacey es real. Mi nombre no lo inventé.
- ¿Y la cicatriz que tiene al costado de la cara?
- Gajes del oficio. En una obra de teatro, me cortaron la cara con una espada. Soy de los pocos actores que pueden decir que el teatro y la actuación me marcaron para siempre.
- ¿Se da cuenta que a partir de tantos premios recibidos por Belleza Americana , la película puede ser la otra cicatriz, que lo marque para siempre como uno de los mejores actores de Hollywood?
- Puede ser. Pero la película tiene mucho que ver. Soy de los que piensan que este personaje me permitió hacer todo tipo de cosas que no había hecho antes. Soy conocido por haber hecho personajes que nada lo afectaban, que tenían una propia fuerza de la naturaleza, manipuladores, villanos, diabólicos, que vienen, hacen lo suyo sin demasiado efecto en ellos.Y eso en cierta forma nada tiene que ver con lo que yo soy o con mis experiencias en teatro. Por eso busqué una oportunidad en los últimos años de buscar una dirección hacia los roles que fueran más vulnerables y más emocionales que los que había hecho hasta el momento.
- ¿Cómo llegó el guión de Belleza Americana a sus manos?
- Lo leí con cierta anticipación porque sabía que Sam Mendes la iba a dirigir. Sabía que Sam había rechazado varias películas y tenía mucha curiosidad por saber la película que había aceptado hacer. Así que la leí pensando en él y su habilidad como director de teatro. Supe inmediatamente que había leído algo muy original, con coraje, muy divertido, honesto y entendí porque Sam había esperado por algo así.
- ¿Alguna escena favorita que pueda llegar a convertirse en algún clásico de cine?
- Hay varias escenas que me gustaron, pero la que realmente me tocó es la que filmamos Wes (Bentley) y yo en el parqueo, en la fiesta, donde nos drogamos con marihuana. Amo esa escena por toda la histeria de la noche. Es muy real y muchos pueden reconocer la situación, aunque nunca te hayas drogado, sigue siendo divertida.
- ¿Así como las drogas, la película tiene también demasiados factores negativos que pueden ser criticados aunque sean parte de la realidad?
- La película trata muchísimos temas que si los sacas de contexto pueden llegar a ser negativos, sí. Como la marihuana, el sexo entre un mayor y una menor o el adulterio, la homosexualidad.
"Sin embargo, en el filme tales temas se abordan en una forma honesta con la realidad. Lester vive una fantasía y no hay nada malo en eso. Lo importante es la decisión que toma al final. Muchos de los personajes, terminan tomando una decisión correcta. Eso es lo importante de la historia. Si la gente quiere destacar lo controversial, igual lo van a hacer.
Lester, mi personaje, aprende que las cosas que buscamos para lograr el sueño americano, no las vamos a encontrar en el dinero o en nuestra casa o en lo material. Lo vamos a encontrar en nuestro interior, dentro de nuestra esposa, dentro de nuestros hijos y a veces lo más importante está frente tuyo".