MIAMI (AFP) - El juicio a José Padilla, un estadounidense de origen puertorriqueño sospechoso de estar vinculado a la red terrorista Al Qaida y acusado de planear un atentado con bomba radioactiva en Estados Unidos, comienza este lunes en un tribunal federal en Miami.
Padilla, de 36 años, quien pasó tres años y medio en un centro de detención militar sin cargos, es acusado de conspiración para asesinar, secuestrar y mutilar a personas en Afganistán y otros lugares fuera de Estados Unidos.
Padilla deberá comparecer con los también demandados Adham Amin Hassoun y Kifah Wael Jayyousi, acusados de colaborar con una célula de Al Qaida en Estados Unidos que suministraba reclutas y financiamiento a extremistas islámicos en el extranjero.
Pero los cargos federales no hacen mención alguna sobre la presunta participación de Padilla en un plan de atentados en Estados Unidos con la llamada "bomba sucia" (explosivos que diseminan material radioactivo).
La acusación había sido hecha en vivo en televisión en 2002 por el entonces fiscal general estadounidense, John Ashcroft, quien sugirió que ese complot habría causado "una enorme cantidad de muertos y heridos".
Esto podría complicar más a la defensa, que deberá asegurarse que los miembros del jurado están dispuestos a presumir que Padilla es inocente a menos que se pruebe lo contrario.
A partir del lunes, los abogados involucrados en el caso revisarán a potenciales integrantes del jurado para elegir un panel de 12 miembros y a seis suplentes.
La jueza Marcia Cooke decidió que las identidades de los miembros del jurado se mantengan en secreto hasta que el juicio concluya.
Los abogados de Padilla intentaron sin éxito que el caso fuera sobreseído alegando que su cliente fue torturado en una prisión militar desde 2002 a 2005.
Cooke decidió el 10 de abril que las acusaciones de abusos en dependencias militares no constituyen causa legal para suspender el juicio ya que no hay indicios de que Padilla haya sido destratado por autoridades civiles.
Padilla, un ex pandillero de ascendencia puertorriqueña que se hizo musulmán, fue detenido en mayo de 2002 en el aeropuerto O'Hare de Chicago a su regreso de Paquistán, y fue llevado a una base naval en Carolina del Sur.
Los abogados de Padilla también alegaron que su cliente quedó tan traumatizado por el trato que recibió en la prisión militar, que no podría asistir en defensa propia, pero la jueza Cooke resolvió que estaba apto para el juicio.
La defensa de Padilla dijo que su cliente había sufrido privaciones de sueño, amenazas de ejecución, exposición a gases nocivos y a calor y frío extremos. También indicó que fue forzado a ponerse una capucha y a permanecer en la misma posición durante largos períodos de tiempo.
Sus abogados también dijeron que se le había suministrado el "suero de la verdad", bajo la forma de LSD o PCP, durante su estadía en la prisión militar.
Las autoridades estadounidenses niegan que Padilla haya sido maltratado.
Padilla, objeto de un fuerte tira y afloja entre el gobierno del presidente George W. Bush y los grupos de libertades civiles, fue transferido a la justicia civil en 2005, después de que sus abogados se disponían a cuestionar su detención militar ante la Corte Suprema.
El gobierno estadounidense no explicó por qué la acusación civil no hace mención al supuesto complot con la "bomba sucia" mencionado como la causa de la detención militar de Padilla, considerado como un "combatiente enemigo".
Padilla, también conocido como Abdullah al-Mujahir o "el talibán boricua", se declaró inocente de los cargos en su contra. De ser declarado culpable, podría ser condenado a cadena perpetua.
© 2007 AFP