Manila, 24 feb (EFE).- El jefe del Ejército de Filipinas, el general Hermógenes Esperon, anunció que han evitado un golpe de Estado urdido para hoy en vísperas del vigésimo aniversario de la revuelta popular pacífica que acabó con la dictadura de Ferdinand Marcos.
Esperon declaró a la cadena de televisión GMA que dos altos mandos del Ejército han sido puestos bajo custodia y otros militares han sido relevados de sus puestos, pero no desveló sus identidades.
La seguridad en el Palacio de Malacañang, residencia de la presidenta Gloria Macapagal Arroyo, ha sido reforzada, y se ve un inusual número de soldados a pie en los accesos viales al complejo.
También hay numerosos militares en el monumento situado en un tramo de la avenida manileña de Epifanio de los Santos (EDSA) y que se erigió en conmemoración de la revuelta popular pacífica que expulsó a Marcos, conocida como EDSA I.
Las autoridades han cancelado todas las manifestaciones, algunas de ellas antigubernamentales, que había convocadas hoy en el monumento a EDSA I con motivo de este vigésimo aniversario.
El propio Esperon anunció hace dos días que habían descubierto una conspiración militar para derribar a Macapagal Arroyo.
Esperon señaló entonces que la detención del oficial Lawrence San Juan, quien se había fugado de custodia militar en enero, les había permitido descubrir el entramado.
Las revelaciones de San Juan llevaron a que se interrogara a 214 militares, algunos de los cuales, según el propio Esperon, fueron después reintegrados a sus puestos.
La credibilidad de la presidenta Macapagal Arroyo se encuentra en tela de juicio y un sector de la opinión pública le acusa de haber amañado las elecciones presidenciales de 2004.
La mandataria ha negado siempre la acusación de fraude electoral y mantiene en todo momento que recibió de manera legal y justa el mandato del pueblo. EFE
zm/ibr