Con gran preocupación, los costarricenses y en especial quienes trabajamos en el Incofer hemos sido testigos en las últimas semanas de que los trabajos realizados por la constructora y posteriormente por la concesionaria Autopistas del Sol no fueron lo suficientemente rigurosos, luego de la mutilación de la montaña, como para garantizar una circulación ciertamente segura para los usuarios de la carretera, así como para los usuarios del ferrocarril.
Esta situación fue señalada de forma reiterada por el Colegio de Ingenieros y Arquitectos. Históricamente, nunca se presentó problema alguno en el km 58 ferroviario, hasta el momento en que se construyó la carretera por parte de Autopistas del Sol.
En vista de lo anterior, resulta que ahora el representante de Autopista del Sol, señor Pacheco, ha encontrado la forma de buscar en terceros responsabilidades que son únicamente de él y de la concesionaria. Primero, procurando responsabilizar al Incofer de un derrumbe, cuando quedó claramente demostrado por el mismo Colegio que los únicos responsables son él y su representada.
Dudas. Por el contrario, surgen demasiadas dudas. Por ejemplo, diseño y construcción de una cuneta al lado norte de la vía férrea por parte de la constructora de Autopistas del Sol, que no previó pese a señalamientos del Incofer y de consultores nuestros de una mayor cantidad de pasos de evacuación de aguas, lo que evidentemente en caso de un derrumbe complica el desahogo de la cuneta con la eficacia debida por mantenerse un tramo de una longitud importante, sin ser evacuado a tiempo.
Además, cabe recordar al señor Pacheco y a la concesionaria que en el tramo señalado fueron ellos los responsables del desafío y construcción de las obras y que, por lo tanto, la falta de una contracuneta, así como la barrera necesaria de protección que evita la caída de material o de cualquier otro tipo a la carretera, son obras pendientes.
Posteriormente, intenta culpar al Incofer por retrasos en la autorización de paso para la reparación de trabajos mal acabados. No es hasta el día lunes, 10 de octubre, cuando la concesionaria y el señor Pacheco envían por correo la información requerida como corresponde para el permiso solicitado, y son autorizados de forma inmediata; por lo tanto, quienes atrasan son ellos, y luego culpan a otros.
Razones del permiso. Pero es importante que los ciudadanos conozcan por qué se debe solicitar el permiso. Resulta que Autopistas del Sol y el señor Pacheco han creído que ellos pueden transitar con maquinaria por el derecho de vía férrea y por la propia vía, ingresar maquinaria al tajo de Dantas propiedad del Incofer cada vez que se les antoje, sin siquiera preguntar. Estoy seguro de que ni el señor Pacheco ni Autopistas del Sol permitirían que eso pase en su propiedad.
El Incofer nunca ha perjudicado las obras de la carretera. Al contrario, es la carretera la que ha perjudicado al ferrocarril convirtiendo la vía férrea del km 58 en un nuevo “codo del diablo”. La responsabilidad de mutilar y luego llevar a cabo un plan reparador es única y exclusiva de la empresa concesionaria en su totalidad. Basta ya de tratar de engañar a la opinión pública intentando perjudicar al Incofer.
Será que los factores de seguridad utilizados hasta la fecha en los diseños convergen más bien en el grado de desconocimiento de la materia, y entonces se hace necesario buscar un culpable ficticio ante un eventual problema que ocurra en el km 58.
El estribillo de las obras adicionales no cabe como tal, simplemente lo hasta ahora realizado no fue suficiente y debió haber sido considerado de antemano. Como conclusión, consideramos metafóricamente que el escribir despacio y con buena letra implica no tener que devolverse a corregir.