El lunes 1.° de octubre falleció, a la edad de 95 años, Eric J. Hobsbawm, uno de los más destacados historiadores del siglo pasado. Nacido en Alejandría (Egipto) en 1917 y educado en Austria, Alemania e Inglaterra, Hobsbawm no sólo fue un testigo privilegiado de la historia del siglo XX, sino que participó también, de manera sobresaliente, en la renovación de la disciplina histórica.
Como miembro del grupo de historiadores marxistas británicos que empezó a configurarse en la década de 1930, Hobsbawm concentró su atención en tres campos principales. El primero consistió en la historia de los trabajadores, de los movimientos sociales y de las formas “primitivas” de protesta popular. En esta área, Hobsbawm no logró la influencia que alcanzó su colega Edward P. Thompson; sin embargo, realizó aportes muy significativos, en particular al introducir la problemática del bandolerismo social.
Un segundo campo de trabajo lo constituyó el análisis de las distintas corrientes del marxismo y de los contextos históricos en los que estas se desarrollaron. Su último libro, How to Change the World (2011), recopila y actualiza diversos estudios sobre tal problemática escritos entre 1956 y el 2009.
Finalmente, en la etapa final de su carrera como historiador, Hobsbawm hizo contribuciones fundamentales para comprender la construcción cultural de las naciones y el papel desempeñado en ese proceso por las tradiciones inventadas.
Miembro del Partido Comunista Británico por muchos años y uno de los fundadores de la emblemática revista Past and Present (1952), Hobsbawm participó en algunos de los más importantes debates historiográficos del siglo XX. Algunas de sus contribuciones principales están reunidas en su libro On History (1997).
Eric Hobsbawm fue ampliamente conocido por las traducciones de sus estudios y su sistemática participación en actividades académicas internacionales, pero los libros que consolidaron su reputación fueron cuatro extraordinarias obras de síntesis en las que la línea central es el ascenso, desarrollo y crisis del capitalismo: The Age of Revolution: Europe 1789-1848 (1962), The Age of Capital: 1848-1875 (1975), The Age of Empire: 1875-1914 (1987) y The Age of Extremes: The Short Twentieth Century, 1914-1991 (1994).
Si bien todas estas obras han sido muy influyentes, The Age of Extremes pronto se consolidó como uno de los más logrados estudios sobre la historia del siglo XX (en el 2011, el historiador español Josep Fontana publicó un libro similar, más extenso, pero menos profundo y original).
En razón del conocimiento acumulado durante la elaboración de esa obra, no sorprende que Hobsbawm dedicase buena parte de sus esfuerzos posteriores a ampliar estudios sobre diversos temas concernientes a dicha centuria y a la primera década del siglo XXI. En este marco, escribió también una interesante autobiografía.
De manera similar a Ray Bradbury, quien sobrevivió a los grandes escritores de ciencia ficción que fueron sus contemporáneos, Hobsbawm tuvo una experiencia parecida en relación con quienes fueron sus principales colegas en el campo historiográfico.
A diferencia de Thompson, quien incursionó en la ciencia ficción con The Sykaos Papers (1988), Eric Hobsbawm no se alejó mucho de su disciplina, ni siquiera cuando en 1959 publicó, bajo el pseudónimo de “Francis Newton”, The Jazz Scene , una combinación de historia y crítica de ese género de música.
Sobreviviente del siglo en el que pasó la mayor parte de su vida y a cuyo estudio dedicó buena parte de su quehacer profesional, Eric Hobsbawm deja un original y valioso legado historiográfico.