
Lo traía en la sangre, pese a que su madre no le hacía mucha gracia que se dedicara a la música, al final tuvo que acceder, pero con la condición de que esta no interfiriera en obtener otra profesión.
Eduardo Quesada, el segundo hijo del popular y legendario cantante de Los Hicsos , Gerardo ( Martina) cumplió la palabra, y estudió inglés en la Universidad de Costa Rica, pero paralelamente se incorporó a la agrupación Flashback de la ciudad de Cartago.
"Hijo de tigre salió pintado", porque tanto toca guitarra, como piano y batería y además canta .
"A nadie le digo que mi padre es Martina, porque no quiero crecer a su sombra , pero si estoy orgulloso de él, porque tiene una trayectoria ejemplar", dice Eduardo.
Distintos. No obstante, padre e hijo están diametralmente opuestos en su ejecución musical, porque mientras Martina es de la cumbia, merengue y salsa, Eduardo es interprete de rock clásico, de Los Beatles, Bon jovi, U2, y Police .
Pero no soslaya nuestro idioma, por lo que se le puede escuchar cantar versiones de Juanes, Carlos Vives y la agrupación mexicana Maná, entre otras.
Del po rqué no es "fiebre" de la música tropical, Eduardo comenta, que la puede escuchar, pero que tiene predilección por otros géneros musicales.
Sobre si tiene el humor de su padre, que lo aplica en sus actuaciones, dice que sí tiene su vena de vacilar y buen humor, "pero no como showman, como mi padre".
No olvida que su padre lo llevaba pequeño a los conciertos de Los Hicsos, y como de 5 años bailaba en la tarima junto a él.
Al preguntarle si su registro de voz es parecida a su progenitor, revela "soy más chillón, ya que tengo una voz más aguda".
Reconoce Eduardo, que no ha estudiado música formalmente, "la facilidad de tocar algunos instrumentos y cantar, me son innatos, herencia de sangre".
"Sí algún día no estoy en una agrupación, sin duda que en mi casa o donde esté, siempre estará gravitando sobre mi la música, porque para mí, es una obsesión".