Fráncfort (Alemania). El escritor alemán Siegfried Lenz recibió el sábado pasado el Premio Goethe de la ciudad de Fráncfort por su influencia en la
literatura alemana de las últimas décadas en un acto al que asistió la Reina Sofía de España.
La ceremonia, que se verificó en la Iglesia de San Pablo de Fráncfort, clausuró las actividades culturales para celebrar el aniversario 250 del nacimiento del escritor alemán Johann Wolfgang Goethe, que es originario de esta ciudad, aunque pasó buena parte de su vida en Weimar.
También asistieron al homenaje a Lenz el presidente alemán, Johannes Rau, el canciller, Gerhard Schroeder, el presidente del Bundesrat (Cámara Alta), Roland Koch, y el miembro de la Real Academia Española Julián Marías, entre otros representantes de la cultura y la política.
Lenz, de 73 años, en su discurso de agradecimiento por esta distinción, que se concede cada tres años el 28 de agosto, el cumpleaños de Goethe, realzó la figura de este escritor, pero más aun su poesía, que considera el punto central de su quehacer literario.
A su juicio, la universalidad de Goethe por lo prolífico de su obra es que lo que realza su categoría, tanto como escritor como científico.
Goethe polifacético
Lenz agregó que su genio ha inducido a pensar que su dilatada actividad literaria no procedía de una sola persona, como algunos investigadores han alegado, pero cuando uno hace una inmersión en su legado, descubre su verdadero talento.
Por su parte, la alcaldesa de Fráncfort, Petra Roth, ante unos 300 invitados, citó una descripción que hizo Goethe cuando tenía 60 años sobre su nacimiento: "Por impericia de la comadrona me dieron por muerto cuando llegué al mundo, y sólo gracias a muchos esfuerzos pude llegar a ver la luz."
También estaban presentes en el acto el escritor húngaro Gyorgy Konrad, el marroquí Tahar Ben Jeloun, el iraní Doulatabadi, el polifacético actor británico Peter Ustinov y el crítico literario Marcel Reich-Rainicki, que hizo el discurso laudatorio a Lenz.
Reich-Reinicki, un polaco de origen judío especializado en literatura germana, elogió no solo la calidad literaria de Lenz, sino también sus cualidades humanas, incluida la ayuda personal que le prestó cuando emigró de Polonia a Alemania hace 42 años.
El libro que consagró definitivamente a Lenz como escritor ante el gran público fue Deutschstunde (Lecciones de alemán), una novela densa con una edición inicial de 700.000 ejemplares, que analiza la vinculación y grado de culpa de los alemanes con el régimen nacionalista.
Lenz era junto con Heinrich Boell y Günter Grass, uno de los más destacados integrante del Grupo 47, una asociación de escritores críticos establecida en los albores de la República Federal Alemana.
En un plano tanto didáctico como autocrítico, Lenz afirmaba recientemente que "quien se cree genial, quien cree haber logrado el objetivo, es que no lee y no escribe".
Pero, antes de dedicarse exclusivamente a la literatura, Lenz fue traductor y periodista para el diario Die Welt en el que escribió artículos y noticias antes de independizarse en 1951.
Nacido el 17 de marzo de 1926 en Lyck, en Prusia Oriental, hijo de un funcionario de aduanas, fue reclutado a los 13 años por la organización juvenil de Hitler y fue llamado a filas a los 17 años a la Marina.
Tras ser hundida por el enemigo la nave en la que prestaba el servicio militar, desertó a Dinamarca y cayó prisionero de los británicos en 1945, cuando fue puesto en libertad y empezó a estudiar filosofía, filología inglesa y literatura en Hamburgo.