México, 28 oct (EFE).- El Gobierno de México exigió hoy a la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) "la entrega inmediata de las calles, plazas, edificios públicos y bienes de propiedad privada" que tiene tomados en Oaxaca, sur del país.
El Gobierno hizo publico este mensaje después de que la APPO, una heterogénea plataforma de organizaciones civiles que exige la renuncia del gobernador del estado de Oaxaca, Ulises Ruiz, anunciara que reforzará sus barricadas ante la llegada de tropas federales.
El Gobierno de Fox, que dejará el poder el 1 de diciembre y hasta ahora era reacio a una intervención en Oaxaca, decidió hoy enviar policías federales tras la muerte este viernes de cuatro personas en incidentes en las calles de la capital oaxaqueña.
El único objetivo de esta decisión es "garantizar el orden público y la vigencia de la ley, así como preservar el pleno respeto a las garantías individuales de la población de la capital del estado", indicó una nota oficial.
En concreto, se pretende restablecer "el libre tránsito y los derechos de propiedad, libre expresión y manifestación" de los ciudadanos de Oaxaca.
El secretario de Gobernación (Interior), Carlos Abascal, se reunió hoy con el gobernador Ruiz y el Gabinete de Seguridad federal, en la capital mexicana, y después con representantes de los maestros de Oaxaca, reunión esta última que aún continúa.
El conflicto en Oaxaca se inició en mayo pasado con una huelga de maestros por motivos sindicales, protesta a la que se sumó posteriormente la APPO con la reclamación de la dimisión del gobernador, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Un portavoz del colectivo de maestros, Daniel Rosas, ofreció hoy una rueda de prensa en la capital de ese estado sureño, a 450 kilómetros al sur de México DF, en la que precisó que los maestros no se van a replegar.
"Nosotros no estamos convocando a la confrontación de nadie, sin embargo queremos evitar que efectivamente se realice un operativo porque esto va a generar más violencia y recordemos que la violencia genera más violencia", dijo.
A la ciudad, donde se ha abierto un tenso compás de espera, han ido llegando por avión a lo largo del día tropas federales que por el momento no han sido desplegadas.
Algunos de los efectivos de la Policía Federal Preventiva (PFP) llegados hoy se han instalado en el hotel Tres Generaciones, a unos seis kilómetros del centro de Oaxaca, y traen consigo chalecos anti-balas, según pudo comprobar Efe.
Un periodista estadounidense, Bradley Roland Will, es uno de los tres fallecidos ayer por disparos de armas de fuego en Oaxaca. La cuarta víctima mortal fue una mujer que había resultado herida y falleció al no poder pasar la ambulancia que la trasladaba a un hospital debido a las barricadas instaladas por la APPO. EFE
ea-ora/act
(con fotografía)