Belgrado, 12 mar (EFE).- El Gobierno de Serbia acusó hoy a un grupo conocido como el "clan de Zemun" del asesinato del primer ministro serbio, Zoran Djindjic, que hoy murió a causa de las heridas provocada por un atentado.
Según un comunicado del Ejecutivo, hoy estaba prevista la firma de una orden de captura "del mayor grupo organizado en la región de la antigua Yugoslavia", el llamado "clan de Zemun", que debe su nombre a la ciudad satélite de Belgrado.
Esa medida era esperada después de varios meses de lucha contra la delincuencia organizada en el país.
La nota del Gobierno indica que el grupo cuenta con unas 200 personas en sus filas, contra las que fueron presentadas unas 300 denuncias penales.
El "clan de Zemun" está encabezado por una veintena de delincuentes, entre los que se menciona a Milorad Lukovic, alias Legija, que fue jefe de la Unidad para Operaciones Especiales (JSO) de la policía.
Entre sus integrantes destacados se encuentran también, según las fuentes oficiales, Dusan Spasojevic, alias Siptar, Mile Lukovic, alias Kum, y Dejan Milenkovic, alias Bagzi.
Este último fue involucrado en un intento de atentado contra Djindjic, el pasado 21 de febrero, cuando el camión que manejaba cortó el paso al vehículo en el que viajaba el primer ministro y sólo la pericia de su chófer evitó la tragedia.
"El atentado contra el primer ministro Djindjic es un intento de ese grupo de detener la lucha comenzada contra la delincuencia organizada, y eludir sus arrestos", señala el comunicado.
Asegura también que "este clan criminal intentó causar el caos, la anarquía y el miedo en el país".
La nota del Gobierno afirma que el "escondiéndose detrás del patriotismo, intentó ganar el apoyo de algunas estructuras políticas, con el objetivo de evitar la responsabilidad por los actos criminales".
El gobierno le acusa asimismo de inmiscuirse en la política, establecer vínculos con estructuras estatales y sobornar a periodistas y analistas.
Asegura que los ataques públicos al Gobierno y sobre todo a su presidente fueron un método usado por el grupo desde la detención de los responsables del atentado, hace unos años, contra miembros de la oposición en la carretera de Ibar, a unos 70 kilómetros de Belgrado.
Entre los cargos que se atribuyen al "clan" figuran el secuestro y atentado contra el ex presidente serbio Ivan Stambolic, el intento de atentado contra el antiguo líder de la oposición en Serbia, Vuk Draskovic, varias decenas de secuestros perpetrados en los últimos años y más de 50 asesinatos en Belgrado y otras zonas.
También se les atribuye, según el comunicado, tráfico organizado de narcóticos y la creación de una red de distribuidores en el territorio de la ex Yugoslavia y en Europa, y el uso de métodos terroristas en ajustes de cuentas internos que ponían en peligro la seguridad de todos los ciudadanos.
El gobierno atribuye al grupo el intento de atentado del pasado 21 de febrero contra Djindjic, y su asesinato, hoy en Belgrado, frente al edificio del Gobierno de Serbia.
La nota asegura que el Ejecutivo está decidido a ir hasta el final en la lucha contra la delincuencia organizada "pese a la gran pérdida que sufrió hoy el Gobierno y los ciudadanos serbios".
"La respuesta del Estado será clara y sin ambiguedades", agrega el comunicado.
"El establecimiento del estado de excepción es una medida necesaria para que los criminales sean llevados ante la justicia, y para que el Estado se defienda de éste de cualquier grupo similar que ose agredir a las instituciones democráticas de Serbia", agregó.
La presidenta en funciones de Serbia, Natasa Micic, proclamó el estado de excepción tras el asesinato de Djindjic, por considerar que está en peligro el orden democrático y la seguridad, y anunció una lucha decidida contra la delincuencia organizada.
Centenares de personas se congregaron en el centro de Belgrado para colocar flores y encender velas frente al edificio del Gobierno, en memoria de Djindjic.
Varias calles céntricas de la capital permanecían esta noche cerradas al tráfico. EFE
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