Ariccia (Italia). La atmósfera de El Gatopardo , obra maestra del cineasta Luchino Visconti, revive en una muestra que se abrió al público en el Palacio Chigi de Ariccia (30 kilómetros al sur de Roma), el escenario suntuoso donde se rodó el filme hace casi cuatro décadas.
Bocetos de la escenografía, cuadros y fotografías antiguas que inspiraron las escenas de época, trajes y mobiliario recuerdan al visitante cómo el edificio se transformó para la gran pantalla en Donnafugata, la residencia campestre siciliana que aparece en la novela original homónima de Giuseppe Tomasi di Lampedusa.
La exposición El escenario del príncipe: Visconti y "El Gatopardo" , el sábado 13, rinde homenaje al director italiano cuando se cumple el 25° aniversario de su muerte, en el mismo lugar en el que trabajó en 1963 en uno de sus filmes más conocidos.
Grandes actores
El Gatopardo narra la saga familiar de una aristocrática familia de la isla de Sicilia durante el convulso siglo XIX, en plena decadencia tras la pérdida de privilegios que supuso la revolución de Garibaldi y la unificación italiana.
En los salones del Palacio Chigi, lujosa mansión renacentista, se filmaron la mayor parte de los interiores, incluida la famosa escena de baile con el príncipe de Salina (Burt Lancaster) y Angélica (Claudia Cardinale).
Algunos de los actores que intervinieron entonces en el rodaje, entre ellos la propia Cardinale y Alain Delon, se dieron cita la pasada noche en Ariccia en una cena promovida por los organizadores de la muestra, acompañados por numerosos miembros del equipo técnico que trabajó en el filme, entre ellos el escenógrafo Mario Garbuglia.
Todos ellos coincidieron en señalar la "manía obsesiva" de Visconti por los detalles de la ambientación, que contribuyeron a forjar su aureola como un cineasta maestro en las evocaciones históricas.
Un perfeccionista
Cardinale recordó, divertida, junto al modista Piero Tosi, cómo sufrió con el estrecho traje de baile "blanco medusa", de organdí y lleno de bordados.
Delon, emocionado, contó cómo Visconti se burlaba de él cuando intentaba hablar en italiano al interpretar el papel del joven Tancredi, y se confesó un acérrimo "viscontiniano".
El productor Goffredo Lombardo evocó las dificultades financieras que rodearon el rodaje, que le causaron grandes preocupaciones, pero de las que ahora no se arrepiente: "Fue la película de mi vida", aseguró.
La muestra permanecerá abierta hasta el próximo 13 de enero. Presenta una sección introductoria que documenta la personalidad de Tomasi di Lampedusa, aristócrata siciliano que en los años 50 saltó a la fama al publicar El Gatopardo , en la que recogió parte de los recuerdos de su propia infancia.
También se rinde homenaje a Visconti, con numerosas referencias a su labor de director teatral y cinematográfico, y la labor de investigación histórica que realizó par su filme, en la que durante varios meses visitó diversas mansiones en Sicilia y otros puntos de Italia antes de decidirse por la situada en Ariccia.
El cineasta fue autor de filmes como Muerte en Venecia y Rocco y sus hermanos. Nació en Milán (norte) en 1902 en el seno de una familia noble y su infancia estuvo rodeada por el lujo.
Obsesionado por la cuestión de la familia, Visconti realizó, en El Gatopardo, un verdadero estudio psicológico de un ambiente social que él también conoció de cerca.