Con la llegada de la época lluviosa, empiezan también los problemas con el agua en muchas viviendas y edificios. Acá se pone de manifiesto uno de los problemas más comunes que tienen las edificaciones y que pudieron evitarse con un adecuado estudio del entorno y de los factores que eventualmente podrían afectarlo.
Al iniciar el diseño de un proyecto arquitectónico es necesario poner en práctica los conocimientos sobre el manejo climático, morfológico y de diseño de sitio,; además de todo lo referente a materiales y técnicas constructivas. Conocer cómo afectará el entorno a la obra y la manera de minimizar y aprovechar estos efectos, es uno de los aspectos que harán la diferencia en el éxito de su proyecto.
Potencial del lugar
Si aún no se ha decidido por un sitio o lote en particular, tome en cuenta que mediante un adecuado tratamiento del entorno es posible variar las condiciones del mismo. Una vista no tan agradable puede bloquearse con barreras vegetales; pero si es maravillosa también aprovecharse, de manera que todo el proyecto disfrute de ella.
Como un primer paso en la elección de ese sitio especial, hay que detectar los aspectos relevantes del entorno y del paisaje, sean estos naturales o meramente urbanos.
En el diseño arquitectónico se consideran características relevantes del entorno, la vegetación existente, el clima, la topografía e incluso la geología de un terreno, entre otros factores. Estos aspectos pueden ser usados tanto para realzar el diseño constructivo como para solucionar problemas que puedan afectar la edificación.
Así, por ejemplo, si usted piensa construir en la cima de una montaña, el diseño de su vivienda seguramente tendrá a su favor una excelente vista, por lo que colocar amplios ventanales, terrazas o un bonito jardín son tres excelentes opciones que le ayudarán a disfrutar al máximo de esa espectacular vista.
Si por el contrario, se trata de solucionar un problema, como es el efecto erosivo que causa el agua en terrenos con pendiente pronunciada, una de las maneras de contrarrestarlo es valiéndose de la vegetación que ejerce un efecto de balance en el régimen del agua y amarre del terreno. La vegetación también puede ser utilizada como pantalla visual, en el caso de no tener una vista agradable o bien puede funcionar como barrera protectora de los efectos del viento sobre la vivienda.
Paisaje urbano
Igualmente importante que el entorno natural, es el entorno urbano. Casi siempre que buscamos un terreno o vivienda, una de nuestras prioridades es que esté cercana a los servicios básicos como agua, luz, teléfono, escuelas, y servicios de transporte por citar algunos ejemplos.
Pero también se deberían tomar en cuenta características propias del paisaje urbano como los materiales, las formas y las alturas más utilizadas en los edificios cercanos.
La misma vegetación, incluso, juega un papel muy importante en este caso. El concepto de árboles como estructuras dentro de la ciudad hace que sean utilizados como parte del paisaje urbano; los encontramos marcando recorridos, en áreas de descanso, en el parque y cuando se cuenta con espacio suficiente como parte de los jardines de las casas de habitación.
Así es que no tema en solicitarle al profesional a cargo de su obra tomar muy en cuenta los aspectos del entorno. Si lo desea también puede pedirle que le explique de qué manera los efectos que estos causan puede ser aprovechados o minimizados.
Elementos importantes
La topografía: da la posibilidad de hacer diseños donde los cambios de nivel marcan la pauta. Los accidentes del terreno pueden disminuir las propuestas del uso del suelo.
Climatología : se refiere a la forma en que afectan o benefician los aspectos climáticos como temperatura, humedad relativa, brillo solar, precipitación y viento propios de la zona.
Vegetación : Mejora el clima y ejerce un balance entre el régimen de aguas lo que disminuye la erosión la sedimentación y las inundaciones. Su carácter estético también es importante, podría usarse para dar sombra, como barrera visual o contra el viento.
Paisaje urbano: da las características de las edificaciones cercanas como alturas, colores, materiales etc., también toma en cuenta la influencia de hitos y nodos.
Hidrología : El flujo del agua tiende a modelar el relieve, por eso es necesario analizar todos los elementos que intervienen en el comportamiento hidrológico de un terreno para garantizar el adecuado desalojo de las aguas pluviales.
Geología : permite conocer la composición de los elementos que conforman el suelo, las restricciones y la factibilidad del mismo, para no llevarse sorpresas posteriores con suelos poco aptos para la construcción.