
Si usted todavía es de las personas que piensan que los embarazos de los seres humanos duran nueve meses, está equivocado. Al menos según la nueva tendencia que impulsa el ginecólogo, obstetra y profesor brasileño Sergio Peixoto, en el sentido de que este proceso debe tardar un año completo.
Claro, no es que el bebé tenga que estar en el vientre materno ese período, sino que la mujer debe comenzar a preparar su cuerpo por lo menos tres meses antes de la concepción.
“El período prenatal comienza en el momento en el que la pareja interrumpe la práctica de cualquier anticonceptivo y opta por la gestación y no el día en que recibe un examen de embarazo positivo”, explica Peixoto.
Según él, cuando la mujer decide que quiere ser madre debe someterse a un chequeo médico general y comenzar a consumir vitaminas prenatales, pues se ha comprobado que aún antes de que se produzca la concepción hay situaciones que podrían afectar el desarrollo del futuro bebé.
Entre los nutrientes claves están el ácido fólico (medular para el desarrollo del cerebro y la columna vertebral), indicado para evitar la espina bífida, el hierro, el calcio, y las vitaminas A y D, así como las del complejo B.