Bagdad, 2 oct (EFE).- El Ejército estadounidense anunció hoy la muerte de 13 insurgentes en el segundo día de la operación militar "Puño de Hierro", lanzada contra varias poblaciones iraquíes, cercanas a la frontera Siria, informó el mando militar.
Según un comunicado estadounidense, a las 11.45 hora local (07.45 GMT) comenzó una ofensiva contra la población de Al Saida en la que participaron soldados, tanques y aviones militares de EEUU.
Los cazabombarderos atacaron una zona situada en el oeste de la localidad y mataron a cuatro combatientes.
El informe añadió que otros tres insurgentes se refugiaron en un edificio civil cercano, sobre el que se lanzó un nuevo ataque aéreo, sin que se conozca, hasta el momento, el número de víctimas.
El comunicado agregó que las tropas norteamericanas tirotearon a las 15.00 hora local (11.00 GMT) a un presunto terrorista suicida antes de que hiciera explotar el coche bomba que conducía en dirección a un convoy militar.
Otros ocho insurgentes murieron a causa de los disparos de las tropas estadounidenses durante un enfrentamiento cerca de la localidad de Al Karabileh, junto a la frontera siria.
Asimismo, durante los ataques llevados a cabo por los tanques norteamericanos cinco civiles iraquíes resultaron heridos.
"Cuatro fueron atendidos por el personal médico militar, mientras el quinto fue trasladado a la capital debido a la gravedad de las heridas causadas por los proyectiles", detalló el informe.
Subrayó, asimismo, que no se habían producido bajas entre las filas estadounidense durante los combates.
Estas muertes se suman a las de los ocho insurgentes que fallecieron ayer durante el primer día de la operación "Puño de Hierro", según anunció hace unas horas el mando militar estadounidense, con lo que ya son 21 el número de presuntos combatientes muertos desde el comienzo de esta ofensiva.
Cerca de mil soldados estadounidenses, secundados por aviones de combate y artillería pesada, emprendieron la noche del viernes una ambiciosa ofensiva contra Al Saida y otras ciudades de la frontera siria, consideradas feudos de la red terrorista internacional Al Qaeda en Irak.
El objetivo, según el mando militar, es frenar la infiltración en el país de mercenarios árabes y musulmanes que después se suman a los grupos insurgentes. EFE
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