Nació 1822
Murió 1890
Profesión: músico
Nacionalidad: francesa, de origen belga
Compositor, organista e improvisador genial, César Franck nació en Lieja, Bélgica, pero pasó la mayor parte de su vida en París. A pesar de que de niño pensó dedicarse al dibujo, su padre, deseando hacer de él un virtuoso del piano por la vía rápida -para que ganara dinero fácilmente-, presionó para que siguiera la carrera musical.
A los seis años ingresó en la Escuela Real de Música, a los 11 realizó una primera gira de conciertos por Lieja, Lovaina, Bruselas y Malinas, a los 13 inició estudios de contrapunto y composición con Reicha, en París, y a los 15 ingresó al Conservatorio de la capital francesa.
En 1838 se presentó al Premio de Roma, pero fue descalificado por transportar el ejercicio de lectura a primera vista, contraviniendo el reglamento; sin embargo, por su magnífico trabajo se le concedió el Gran Premio de Honor, primera y única vez que se ha otorgado.
A partir de 1844 enseñó música; todos sus biógrafos resaltan su condición de gran pedagogo; fue profesor de órgano en el Conservatorio y ofreció clases particulares. "Tenía un concepto intuitivo sumamente progresista de la enseñanza;...vivía en franca comunión y participación con sus alumnos, no solo como grupo sino individualmente, aconsejando a cada cual según sus tendencias y sensibilidad, y alentándoles en la libertad para buscar las singularidads y huir del gregarismo impuesto por las normas." Sus discípulos le decían papá Franck.
Su producción musical, del más puro clasicismo, se caracteriza por el riguroso trabajo contrapuntístico. En 1846 presentó el oratorio Ruth, que fue fríamente acogido por la crítica y hubo de esperar 25 años para que se le reconociese como obra maestra. Otras de sus sobresalientes creaciones son la Sinfonía en re, la Sonata en la para violín y piano, los poemas sinfónicos Las Eólidas, Psiquis y El cazador maldito; los oratorios Redención y Las Bienaventuranzas; las Variaciones sinfónicas para piano y orquesta, varias misas y diversas composiciones para órgano y piano.
Organista de la iglesia de Santa Clotilde desde 1859, la historia consigna las geniales improvisaciones que hacía cuando, fuera de los oficios, se quedaba a solas con el coro para ensayar.
"En aquellas ocasiones desplegaba un verdadero manantial armónico absolutamente libre e inesperado. Se entregaba a la improvisación transpuesto de alegría, con una apacible y distendida sonrisa, jugando con los registros del instrumento y con sus efectos, como un niño juega con sus juguetes preferidos."
El canónigo que le administró los últimos sacramentos cuando ya se encontraba muy enfermo, cuenta que recordando sus improvisaciones, Franck exclamó: "Ah, ese Magnificat que he amado tanto y cuántos versículos he improvisado sobre este hermoso texto. He dado sesenta y tres a mi editor, pero quiero llegar a cien. Los volveré a continuar cuando esté curado o, si no, Dios me permitirá que los acabe en su eternidad..."
Falleció en París.