Avery Brundage
Ingeniero y dirigente olímpico
Nació
1887
Murió
1975
Nacionalidad:
estadounidense
Personaje muy notable del deporte organizado, además de haber tenido una brillante actuación en competencias mundiales, Brundage presidió el Comité Olímpico Internacional (COI) de 1952 a 1972. De carácter sumamente autoritario, siendo cabeza de la organización deportiva mundial se afirmó como heredero de las reglas que para los aficionados adoptó el barón Pierre de Coubertin a principios de este siglo, y se opuso con firmeza a cualquier forma de comercialización de dichas actividades. Fue él quien dio a los Juegos Olímpicos, a partir de los celebrados en Roma en 1960, el cariz de "gigantismo" que los caracteriza actualmente.
Nació en Detroit, en el seno de una modesta familia. Educado en la Universidad de Illinois, desde muy joven alternó los estudios de ingeniería con la práctica del atletismo. En 1905, tras revelarse como una de las figuras sobresalientes de la temporada atlética estadounidense, fue campeón de su país y participó en el pentathlon de los Juegos Olímpicos efectuados en Estocolmo en 1912.
Después de haberse graduado de ingeniero hizo abandono temporal de la práctica deportiva, fundó su propia empresa de construcción -la Avery Brundage Company-, levantó varios rascacielos en la zona de Chicago y logró amasar una gran fortuna. Presidió con gran éxito la compañía constructora de 1915 a 1947.
En 1928 fue elegido presidente de la Amateur Athletic Union; un año después pasó a ejercer la presidencia del Comité Olímpico de su país. Con ocasión de los Juegos de Berlín, en 1936 se le escogió para representar a Estados Unidos ante el Comité Olímpico Internacional. Fue nombrado vicepresidente de dicha organización en 1946. Seis años después sucedió en la presidencia al dirigente sueco Siegfried Adstroem, y se mantuvo dirigiendo las actividades del COI durante los siguientes veinte años.
Poco antes de retirarse lanzó un violento ataque contra los juegos de invierno, en particular del esquí alpino, logrando la descalificación del austríaco Karl Schranz. "Pero lo más memorable de su última actuación fue la orden de proseguir los Juegos de Munich después del atentado de la organización Septiembre Negro contra la delegación israelí. Los Juegos deben continuar fue su lacónica expresión. Y efectivamente, en medio de enormes tensiones, los Juegos de Munich continuaron", cuenta Oscar Collazos, quien agrega: "Autoritario para muchos, inflexible en todo caso, era el tipo de dirigente que, por encima de virtudes y defectos, había puesto en marcha su organización."
Casado con la profesional de la música Elizabeth Dunlop, quien murió en 1971, dos años después contrajo nuevo matrimonio con la princesa alemana Mariann Reuss, 49 años más joven que él.
Falleció en Garmisch-Partenkirchen, Alemania Occidental.