Arcangelo Corelli
Corelli tiene triple importancia en la historia de la música: fue un profesor práctico, que puso los cimientos del futuro desarrollo de la teoría musical; fue un violinista superdotado que estableció las reglas de la técnica moderna del violín; y fue compositor inspirado que ejerció en su tiempo gran influencia en los círculos artísticos. Se le tiene por el fundador de la música de cámara, originalmente destinada a ser interpretada en salones particulares. Además, desempeñó un papel sumamente importante en el desarrollo de la sonata para instrumentos solistas. Su producción musical es notable por la sencillez de forma, la sobria concisión y la dignidad de estilo. Entre sus mejores composiciones figuran Sonata de cámara a trío y los Concerti grossi, su obra póstuma.
Nació en Fusignano, Rávena. Inició estudios musicales en Faenza y Lugo; posteriormente recibió lecciones de violín con Benvenuti, en Bolonia, y de contrapunto con Simonelli, en Roma. En 1671 inició sus presentaciones públicas como violinista. Entre 1679 y 1681 vivió en Alemania; visitó Munich, Heidelberg, Hannover y Ansbach. En 1682 entró al servicio de la reina Cristina de Suecia, en Roma, de donde pasó a formar parte de la corte del conde de Módena.
En 1690 volvió a Roma, gracias al mecenaje de los cardenales Panfili y Ottoboni; este último fue posteriormente el papa Alejandro VIII. En la corte de Ottoboni organizó en diversas ocasiones conciertos hasta con 150 músicos que alcanzaron celebridad, y tuvo oportunidad de conocer a Händel, entonces un muchacho. Ya para entonces, el compositor Muffat llamaba la atención de los amantes de la música, sobre el feliz contraste en la alternancia de un grupo de solistas con la totalidad de la orquesta aplicado por Corelli; dicho contraste anunciaba la forma que este compositor desarrollaría en sus Concierto grosso.
Excelente violinista, Corelli fue el típico representante del clásico arte italiano de este instrumente, y ejerció gran influencia sobre sus contemporáneos. Cultivó un estilo de mayor sobriedad y noble clasicismo, muy expresivo sin tener que recurrir al virtuosismo refinado de los instrumentistas alemanes. De su escuela proceden los más distinguidos violinistas de los siglos XVIII y XIX. A la vez, sus composiciones sobresalen por la pureza de su escritura y por su melódica de gran lirismo, ajena a toda exageración dramática.
A Corelli se le considera la última personalidad de gran relieve de una serie ininterrumpida de compositores italianos que en el siglo XVII cultivaron el género de sonatas para un instrumento de cuerda solo y "a trío", así como el verdadero creador del Concerto grosso. Falleció en Roma. El Elector del Palatinado le había otorgado el título de marqués de Ladenburgo.