Nació: 1875
Murió: 1955
Profesión: escritor
Nacionalidad: alemana, nacionalizado estadounidense
Novelista de renombre universal, su obra constituye uno de los más sólidos monumentos literarios del siglo. Fue galardonado con el premio Nobel de Literatura en 1929. La Universidad de Harvard le concedió el doctorado honoris causa, por haber enseñado a interpretar la vida a muchos de nuestros ciudadanos, y por mantener, con algunos pocos contemporáneos, la dignidad de la cultura alemana.

Nació en Lubeck; su madre era hija de un matrimonio portugués-hindú; su padre fue un acaudalado comerciante en granos que murió en 1890; la familia quedó en situación económica insegura, y Thomas tuvo que abandonar los estudios regulares e ingresar como empleado en una casa aseguradora. Luego, cuando le fue devuelta parte su herencia, estudió Filosofía, Historia e Historia del Arte en Munich.
La primera de sus obras, Los Buddenbrook, le otorgó celebridad cuando solo tenía 25 años. En 1924 salió su novela cumbre La montaña mágica, en la cual trabajó más de 10 años. En ella retrata ciertas dolencias físicas (empezó a escribirla en un sanatorio suizo en el que su esposa estaba internada), pero, en forma especial, las enfermedades espirituales de la Europa contemporánea. Característica suya es ser intérprete del pasado y preservador de la tradición, como puede apreciarse en sus novelas de tema bíblico y en su sagaz interpretación de uno de los amores de Goethe, el volumen Carlota en Weimar.
Influido por Schopenhauer, Nietzsche y Wagner, en otros textos se muestra irónico y pesimista.
En la Primera Guerra Mundial fue partidario del imperialismo de Prusia y escribió un ensayo sobre Federico y la gran coalición, así como las Reflexiones de un apolítico. En 1930, cuando comenzó a tomar fuerza en su patria el nacionalsocialismo nazi, pronunció una conferencia en la que se declaró enemigo de tal partido político. Poco después de que Hitler alcanzó el poder, el rector de la Universidad de Bonn, tachándolo de enemigo del régimen, le envió una comunicación despojándole del doctorado honoris causa que se le había concedido. Mann abandonó Alemania y publicó una réplica que se hizo famosa en todo el mundo.
En 1938 adoptó la ciudadanía estadounidense. A partir de entonces pronunció conferencias, reeditó sus obras más difundidas y en varias ocasiones se comunicó por radio con sus compatriotas, instándoles a rebelarse contra Hitler. Al concluir la Segunda Guerra Mundial, en 1949, le fue concedido el premio Goethe, la más alta distinción literaria de Alemania. Falleció en Zurich, hoy hace 42 años. Otras de sus obras son Tristán, Tonio Kroger, La muerte en Venecia, Bilse y yo, El niño prodigioso, Su Alteza Real, Felix Krull, José y sus hermanos y El doctor Fausto.
Había dicho: "Lo importante es que la vida no caiga en una vulgar facilidad. Donde no hay esfuerzo, trabajo, la naturaleza es grosera materialidad, el espíritu algo vaporoso e inconsistente; pero allí donde naturaleza y espíritu -este, vuelto hacia la nostálgica búsqueda de aquella se encuentran, allí nace el hombre".