Nació: 1893
Murió: 1981
Profesión: investigador químico
Nacionalidad: estadounidense
El profesor Harold Clayton Urey fue una autoridad mundial en el estudio y determinación de la estructura atómica y molecular. A él se deben las investigaciones que culminaron con el aislamiento de los isótopos pesados del hidrógeno, del oxígeno, nitrógeno, carbono y azufre. Recibió el premio Nobel de Química en 1934, por la obtención del deuterio o hidrógeno pesado. Durante la Segunda Guerra Mundial, en la Universidad de Columbia, dirigió la investigación acerca de los métodos de separación del isótopo del uranio, U-235, y de producción de agua pesada necesaria para la obtención de la bomba atómica. Al finalizar el conflicto bélico desarrolló una gran actividad dentro del grupo de científicos atómicos que propugnaban el control internacional de la nueva fuente de energía.

Habiendo realizado posteriormente trascendentales investigaciones sobre el problema del origen de la Tierra, en 1952 publicó el libro Los Planetas, su origen y desenvolvimiento, en el que explica, por vez primera en forma sistemática y detallada, la cronología sobre el origen de la Tierra, la Luna, los meteoritos y el sistema solar. Anteriormente había escrito, en colaboración con el doctor A.E.Ruark, Atoms, Molecules and Quanta, texto que vio la luz en 1930.
Nació en Walkerton, Indiana. Hizo estudios de Zoología en la Universidad de Montana, y se graduó en 1917; obtuvo el doctorado en Química por la Universidad de California en 1923. Se trasladó a Dinamarca y, como discípulo de Niels Bohr, llevó a cabo estudios superiores de física atómica en la Universidad de Copenhague. De nuevo en Estados Unidos, sirvió la cátedra de química en la Universidad John Hopkins de 1924 a 1929. Incorporado al departamento de química de la Universidad de Columbia, fue profesor de 1934 a 1945, jefe de departamento de 1939 a 1942, y director de los laboratorios de investigación de 1942 a 1945. En la última fecha pasó a ser profesor de química del Instituto de Estudios nucleares de la Universidad de Chicago. En 1958 se incorporó a la Universidad de La Jolla, donde permaneció hasta el fin de su vida.Durante la década de los setenta contribuyó al análisis de las rocas lunares traídas a la Tierra por los astronautas del Apolo 11.
Además del Nobel, recibió, entre otros muchos, los siguientes galardones: medalla Willard Gibbs otorgada por la Sociedad estadounidense de química; medalla al Mérito de 1946; medalla nacional de Ciencias en 1964; premio Linus Pauling de 1970; y medalla V. M.Goldschmidt de la Sociedad de Geoquímica en 1975. Fue miembro de numerosas academias y sociedades científicas y recibió el doctorado honoris causa por gran número de universidades.