Nació 1182
Murió 1263
Profesión: jurisconsulto
Nacionalidad: italiana
Es el más renombrado de los jurisconsultos que glosaron las normas del derecho romano, autor de una obra Glosa magna que alcanzó enorme fama y fue respetada como tabla de leyes en muchas ciudades de Europa. Los escritores de los siglos XII y XIII lo llamaron el ídolo de los jurisconsultos. Su labor es de gran trascendencia, ya que el conjunto de normas e instituciones jurídicas que rigieron al pueblo de Roma mantuvo vigencia por más de mil años en todos los países mediterráneos, y aun hoy continúa manifestando influencia, especialmente en el ámbito del derecho civil.
Nació en Bagnolo, Florencia, en un hogar campesino. En opinión del profesor Giovanni Pugliese, Accursio parece ser más un apodo que un apellido. Bajo la dirección de Azone, llevó a cabo estudios de derecho en la Universidad de Bolonia, institución en la que desde muy joven se desempeñó como profesor y sirvió dichas labores por cerca de cuarenta años. Se dice que ignoraba la literatura antigua y que no sabía griego, por lo que, en son de broma, se cuenta que de su clase salió el dicho "Graecum est, non legitur" (esto no se puede leer porque está en griego).
Fue asesor y consejero del Podestá de Bolonia. Continuando la obra de sus predecesores, comentó y glosó el Corpus juris de Justiniano, que había vuelto a alcanzar reputación poco más de un siglo antes, y recopiló, ordenándolos de un modo sistemático, sus comentarios y los de los maestros anteriores. Así dio forma a su Magna glossa, núcleo de aquel derecho romano común que habría de difundirse por Europa.
Pugliese añade: "Aunque verse sobre la interpretación de una fuente jurídica antigua, la obra de Accursio y de manera general la de los glosadores, no tiene pretensiones históricas, sino que trata del derecho romano como conjunto de normas y principios todavía vigentes, y, por lo tanto, aparece necesariamente inadecuada para la reconstrucción del pensamiento auténtico de los juristas romanos y sobre todo para poner de manifiesto el desarrollo histórico de aquel derecho. Atendido, sin embargo, el fin que persigue, adquiere gran importancia la seguridad y corrección de juicio, la lógica del razonamiento jurídico, la sensibilidad por los problemas prácticos, todo lo cual permitió a la Glosa no solo alcanzar una gran influencia doctrinal y cultural, sino también que fuera tomada como guía por abogados y jueces."
Según parece, cerca de 1252, Accursio se estableció en Florencia, donde falleció. Había escrito otras obras de menor importancia, que se han perdido. Era padre de dos hijos y una hija, todos ellos eruditos en derecho. De los varones, Francesco fue profesor en Bolonia y en Oxford, y añadió sus propias glosas a la obra de su padre.