Nació 849
Murió 901
Profesión: monarca
Nacionalidad: inglesa
Rey de Inglaterra, de la dinastía sajona. Fundador de la armada inglesa, a él se debió también una importante reorganización de la defensa nacional. Durante su reinado obligó a los nobles a una mayor sumisión al poder soberano, reformó el ejército y construyó edificios y fortificaciones. Notable importancia tiene la obra legislativa que realizó, reuniendo en un código las leyes antiguas y estableciendo otras nuevas, muchas veces en contradicción con las consetudinarias; sus reformas fueron tan acertadas que, salvo las modificaciones exigidas por el tiempo, forman aun la base de los códigos ingleses.

Alfredo propagó los conocimientos científicos y, con la ayuda de monjes extranjeros trabajó en la restauración de la cultura entonces barbarizada; se le considera el iniciador de la literatura anglosajona en prosa. Mandó reordenar la Crónica anglosajona, continuándola él mismo con la narración de los acontecimientos de su reinado. También tiene gran importancia la iniciación y el desarrollo que dio a las traducciones al anglosajón de las obras latinas, ya que difundió algunos de los máximos monumentos de la cultura cristiana y pagana del Medioevo, como Los consuelos de la filosofía de Boecio, las Confesiones de San Agustín, la Historia eclesiástica de Beda y la Historia de Orosio; esta última contiene tres inserciones originales de Alfredo. Se le debe además una breve descripción de la Europa centro septentrional, y la relación de dos viajes de exploración llevados a cabo por Othere y Wulfstan.
Nació en Wantage; su padre fue el rey Ethelwulf. Ascendió al trono en 871, por haber fallecido su hermano mayor. En los años siguientes hubo de librar muchas batallas contra los daneses, y ganó, entre otras, la de Ashdown. En 878 Gudrún, rey de los daneses invadió Somersetshire y Alfredo tuvo que huir; se refugió en la choza de unos campesinos, desde donde preparó una ofensiva, reclutando combatientes en tres condados. Con ese ejército infligió una dura derrota a su enemigo. Concertó la paz de Wedmore, obligó a Gudrún a abrazar el cristianismo, así como a abandonar Wessex y a reconocer la soberanía del monarca inglés al sur del Támesis y en la mayor parte de Mercia, es decir, en toda la región central de Inglaterra.
En su Testamento Alfredo estampó una frase que ha pasado a ser axioma para su pueblo: Los ingleses deben ser tan libres como sus ideas. El título de Grande que le otorgaron sus contemporáneos ha sido confirmado por la historia, que lo considera émulo de Carlomagno. La Crónica anglosajona que él alentó, y una biografía escrita por Asser en vida del monarca, son las principales fuentes para el estudio de la vida de este destacado rey.