Nació: 1881
Murió: 1970
Profesión: político y revolucionario
Nacionalidad: rusa
Kerensky tuvo una importante participación política y fue jefe del gobierno provisional que precedió al triunfo de la revolución bolchevique en Rusia. Nació en Simbirsk, en familia noble. Su padre fue maestro de Vladímir Ílich Uliánov, el niño que con el transcurso de los años fue conocido con el nombre de Lenin. Estudió Leyes en la Universidad de San Petersburgo, y después de graduarse se especializó en la defensa de los acusados políticos, campesinos y obreros, del partido socialista en el que militaba. A partir de 1904 participó ampliamente en movimientos políticos y revolucionarios.

En 1913 fue elegido diputado a la IV Duma (Parlamento ruso) por la ciudad de Volsk. Orador de excepcionales condiciones, durante la primera guerra mundial sobresalió por sus magníficas intervenciones en contra de los elementos germanófilos del gobierno del Zar, así como por la denuncia constante de la corrupción existente entre los altos oficiales del ejército. Fue el caudillo de la resistencia parlamentaria al decreto de marzo de 1917, que disolvía la Duma.
Tras la caída del régimen zarista fue ministro de Justicia en un Gabinete integrado por mencheviques, socialistas revolucionarios y miembros de los partidos burgueses. Uno de sus primeros actos fue el de conceder la libertad a todos los presos políticos. Comenzó a perder popularidad cuando, como ministro de Guerra y Marina, trató de dirigir el Ejército en la desgraciada ofensiva rusa de julio de 1917. Su gran error consistió en no darse cuenta de que el pueblo ruso estaba hastiado de la guerra y anhelaba la paz a cualquier precio.
Poco después sucedió al príncipe Lvov en el cargo de primer ministro de Rusia. Como tal, proclamó la República pero pospuso las elecciones para elegir a los miembros de la Asamblea Constituyente, omitió el reparto de las grandes propiedades entre los campesinos, y no supo contrarrestar la creciente propaganda de los bolcheviques. Éstos, encabezados por Lenin, se lanzaron al asalto del poder en octubre de 1917. El gobierno tuvo que refugiarse en el Palacio de Invierno de Petrogrado, donde fue vencido por la unión de soldados, obreros y marinos. Kerenski huyó hacia el frente norte, y, al mando del general Krásnov, envió tropas contra Petrogado, mas estas fueron derrotadas. Todo ello, unido a una insurrección de social-revolucionarios y cadetes, le obligó a huir -según se dijo- disfrazado de mujer. Del sur de Rusia pasó a Europa occidental y luego a Australia. Poco antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial se estableció en Estados Unidos y prosiguió la lucha contra los bolcheviques. No obstante, cuando, en 1941, los ejércitos nazis invadieron la Unión Soviética, haciendo a un lado su discrepancia ideológica con las autoridades del país, formuló una declaración pública proclamando el deber de todo ciudadano soviético de apoyar a la patria en la defensa de su territorio. Falleció en Nueva York. Entre otros libros había publicado Preludio al bolchevismo, La catástrofe y La crucifixión de la libertad.