
LOS ANGELES (AFP) - Martin Scorsese y su película "Los infiltrados" figuran entre los favoritos a los Oscar, pero el director de cine deberá romper una 'maldición' que le persigue desde hace 30 años, impidiéndole ganar la estatuilla de Hollywood pese a haber creado obras maestras del séptimo arte.
Su thriller sanguinario sobre la mafia irlandesa de Boston, titulado "Los infiltrados", fue seleccionado en cinco categorías, entre ellas algunas de las más prestigiosas, como mejor película y mejor director, para la ceremonia que se celebrará el 25 de febrero en la capital estadounidense del cine.
Pero la aparición a último momento de Clint Eastwood y sus "Cartas desde Iwo Jima", que compite por las mismas categorías, podría arrebatarle la ventaja que arrastraba "Los infiltrados" desde hace varias semanas.
Esta situación recuerda a los Oscar de 2005, cuando la biografía de Howard Hughes que Scorsese llevó a la gran pantalla en "El Aviador" encabezaba la carrera por la estatuilla hasta que Eastwood la dejó atrás con su drama sobre el boxeo "Million Dollar Baby".
Era la tercera vez que Martin Scorsese perdía en los Oscar contra un director-actor de cine.
En 1981, la obra maestra "Raging Bull" (Toro Salvaje) permitió a Robert De Niro obtener el premio al mejor actor y a Scorsese se le escapó de entre las manos la estatuilla al mejor director, que recayó en Robert Redford por "Gente Corriente".
Otro tanto sucedió en 1991, cuando Kevin Costner se llevó el Oscar al mejor director por "Bailando con lobos", y él se marchó con las manos vacías a pesar de que "Goodfellas" (Buenos muchachos) está considerada una de las 20 mejores películas de la historia del cine por los usuarios de la página web especializada "imdb.com".
Scorsese también perdió en la final de los Oscar por "La última tentación de Cristo" en 1989 y "Gangs de New York" (Pandillas de Nueva York) en 2003. Otras dos películas destacadas, "Taxi Driver" (1976) y "Casino" (1996), se han quedado sin recompensa de la Academia de las Artes y de las Ciencias del cine.
Lew Harris, responsable de redacción del sitio Internet Movies.com, estima que las desventuras de Scorsese se deben en parte al hecho de que la mayoría de los 5.800 votantes de la Academia son actores.
"Los actores-directores ganan generalmente porque hay más actores que productores que votan" por los Oscar, explicó.
El muy respetado Eastwood es muy querido entre los actores. "Es alguien muy popular, un verdadero favorito. Nadie tiene nada malo que decir de él ni sobre sus películas, en particular sobre 'Cartas desde Iwo Jima'".
"Por otro lado, hace años que Scorsese merece un Oscar y nunca ha obtenido ninguno", agrega.
Según Tom O'Neil, editorialista de Los Angeles Times, la nominación de Eastwood es "la peor de las pesadillas" para Scorsese.
"El director que pierde regularmente ante actores-directores se encuentra frente al actor preferido de la Academia, convertido en un director que lo aplastó hace sólo dos años", escribió O'Neil.
Scorsese, muy discreto durante la promoción de su película, evita dar la impresión de que hace campaña por la victoria.
De todos modos Harris está convencido de que sus posibilidades de éxito no han sido nunca tan buenas. "Si debe tener un Oscar, será por 'Los infiltrados'", vaticinó.
© 2007 AFP