Es ideal para encender fogatas y asar carne cuando hay fiestas o paseos, pero cobra su trabajo con serias consecuencias para la salud y el ambiente.
Por tal razón, el Worldwatch Institute -un influyente centro de investigación de Estados Unidos- recomendó eliminar en todo el mundo el uso del carbón.
Según el investigador Seth Dunn, ese combustible fósil es una de las causas del recalentamiento global, la lluvia ácida y varias enfermedades respiratorias.
''Aunque hoy el precio de mercado del carbón es el más bajo de la historia, sus costos ambientales y para la salud nunca fueron tan altos. La eliminación gradual de su uso se convirtió en una necesidad ambiental económicamente viable aunque pueda parecer políticamente radical'', declaró Dunn en un informe divulgado el miércoles.
De acuerdo con el estudio, la producción del combustible acompañó el ascenso de las potencias nacionales y el ''rey carbón'' se volvió sinónimo de riqueza y modernidad en el siglo XIX en Estados Unidos y Europa.
Su largo reinado tuvo serias consecuencias.
Arma mortal
"El dióxido de azufre y las partículas son dos ingredientes nocivos del humo del carbón que causan 500.000 muertes prematuras y millones de nuevas enfermedades respiratorias por año en las urbes de todo el mundo", dijo Dunn.
La inhalación prolongada del aire contaminado por carbón causa problemas respiratorios y cardiovasculares como enfisema, asma, bronquitis, cáncer de pulmón y enfermedades cardíacas.
La contaminación del aire en las viviendas rurales que usan el carbón para cocinar provoca 1,8 millones de las 2,7 millones de muertes que ocurren anualmente en el mundo por contaminación del aire. Las mujeres y los niños son quienes corren más riesgos.
La quema del carbón es también una de las principales fuentes de gases que retienen el calor y producen el efecto invernadero que, según los científicos, alterará drásticamente el clima de la tierra y los patrones meteorológicos.
''El carbón es el combustible fósil con mayor contenido de carbono. Libera 29 por ciento más carbono por unidad de energía que el petróleo y 80 por ciento más que el gas natural'', dijo Dunn.
Las chimeneas más altas, construidas para disminuir los problemas de contaminación del aire local, provocan lluvia ácida.
''Los óxidos de nitrógeno y de azufre reaccionan en la atmósfera y forman ácidos que caen como lluvia, nieve, o niebla o se vuelven ácidos con el contacto directo, corroen edificios y dañan la vegetación, los suelos, ríos y cosechas'', dijo Dunn.
Una ''niebla ácida'' del tamaño de Estados Unidos cubre el océano Índico en invierno. En verano se traslada y cae como lluvia ácida, reduciendo las cosechas de trigo de India.
La lluvia ácida también cae sobre 40 por ciento de China: en 1995 causó daños por $13.000 millones (¢3 billones) a las cosechas y bosques del país.
Por tal motivo, ese país redujo las tasas de subsidios que alientan el uso de carbón, lo cual contribuyó a la caída de 5,2 por ciento del consumo del combustible. Bélgica, España, Francia, Gran Bretaña y Japón también redujeron su uso a la mitad.
Para que la eliminación gradual del carbón tenga éxito, los países deben planificar el traslado de los mineros a otros empleos, ya que las minas de carbón dan trabajo a 10 millones de personas en todo el mundo.