Los bailarines que quieran hacer carrera como coreógrafos deben, primero, compartir sus conocimientos como maestros de danza, antes de dirigir una obra.
Así lo cree el maestro Christopher Fleming, bailarín y coreógrafo estadounidense, uno de los invitados a especiales al seminario y competencia Danzaméricas, que se realiza este fin de semana en el país.
Él, junto a otros cuatro artistas extranjeros, viajó a Costa Rica para formar a cientos de estudiantes y aficionados a la danza en ritmos como petit dance , jazz, hip hop, tap y ballet, entre otros.
“Las personas tienen que enseñar primero para poder dirigir; por eso es importante este tipo de seminarios, porque la gente que viene quiere bailar, aprender y obtiene más iniciativa para seguir en esta disciplina”, aseguró el experto.
Christopher Fleming es un conocido artista estadounidense que comenzó su carrera al lado de importantes coreógrafos como George Balanchine y Jerome Robbins.
Con ellos, obtuvo la motivación suficiente para dedicar parte de su carrera a la creación de espectáculos y mantener el legado de su enseñanza en el tiempo.
“De ellos entendí que el ballet es un arte en el que no se necesita una historia; un hombre y una mujer que caminan juntos ya forman una historia. La belleza de este arte es bailar por bailar, las personas bailan porque les nace, les sale del corazón”, manifestó Fleming.
El maestro comentó que él no puede elegir entre la enseñanza y la dirección de espectáculos, ya que ambas le apasionan por igual.
Para todos. Durante la entrevista, Christopher Fleming aseguró que, contrario a lo que se cree, el ballet no es un arte dirigido a las clases sociales altas y que, más bien, cada vez gana más seguidores en países como Estados Unidos, Japón, China y el continente europeo, eso sí, siempre respetando la esencia francesa que ha caracterizado a este arte.
Sobre la participación de hombres en el ballet, Fleming hizo un llamado para que los padres incentiven la práctica de este arte.
“Lo primero que deben saber es que van a trabajar con muchas mujeres (bromea). El ballet es como un deporte en el que hay que hacer un gran esfuerzo, solo que hay que hacerlo ver fácil”, dijo.
Fleming agregó: “Cuando uno practica un deporte, las personas son muy toscas, la diferencia con el ballet es que siempre tienes que lucir bien. Si a los niños se les enseña este arte, ellos van a tener una mejor coordinación, incluso a la hora de jugar futbol… el ballet es la base de todo, los pequeños pueden comenzar en clases de tap , o de jazz y después comenzar a conocerlo”
Tras su participación en Danzaméricas, Fleming seguirá impartiendo clases de ballet en diferentes países durante el verano hasta regresar a los Estados Unidos, donde volverá a dirigir su compañía.