
Alejandro Filio tiene todo lo que se necesita para ensalzarse. Es un poco uña y mugre con Silvio Rodríguez, lleva 30 años de carrera sin torcer el brazo y acumula giras por muchos países, invitaciones a importantes festivales y un disco, el Secreto a voces , en el que se pusieron a interpretar sus canciones Víctor Manuel, Luis Eduardo Aute, Pedro Guerra, Tania Libertad, Alberto Cortez, Alejandro Lerner, Vicente Feliú, León Gieco, Juan Carlos Baglietto, Carlos Varela y otros.
Y con todo aquello a cuesta, que bien da para soltar la lengua, el mexicano se retrata de una forma muy diferente: como un transmisor de emociones, no como un virtuoso. Luego de 13 producciones discográficas Alejandro Filio viene a Costa Rica con una sola letra: F .
Con ese disco vuelve a encontrarse mañana, en un único concierto en el Auditorio Nacional, con la gente que aquí sería capaz de ponerle una alfombra ... y bien roja.
Cuando se habla de la trova o la canción contemporánea se las liga siempre a lo no comercial. El oficio del cantor es diferente, pero igual depende de agendas y discos. ¿Cómo se mantiene entonces la independencia del artista?
Es un obstáculo y es un gozo de esta carrera. Es delicioso ser dueño de lo que uno hace, no tener ninguna deformación de las que hacen las compañías de discos como lo que hicieron con el cubano Donato Poveda, que era un genio de la nuevísima trova cubana, y lo juntan con Estéfano y hacen un duetito de brincolines con guitarras.
Habla de Donato y Estéfano, los de Mi Dios y mi cruz ...
¡Exacto! Si la gente algún día hubiera escuchado canciones como Una campana de cristal o El arroz de mamá, que cantaba en los 80 Donato, se hubieran ido de espaldas con su talento. Como fue tocado por la mano de Midas discográficas lo distorsionaron.
Bueno, no es el único al que han deformado las disqueras. Ahí están Juanes, Shakira...
Julieta Venegas. Es alucinante lo que pasó con ella.
¿Cuáles son sus consignas personales para sostenerse 30 años en ese camino independiente?
He tenido una alianza importante, una asociación romántica con Maru Bayardo. Es mi esposa y es quien maneja mi carrera. Esto ha sido refrescante de hace 15 años para acá, con ella formulamos proyectos y llevamos a cabo sueños, ideas y conceptos. Un secreto a voces que nos ha abierto puertas es parte de esta fórmula. Estos resultados son los que quiero que vean los trovadores jóvenes que dicen que no hay otro camino más que Operación triunfo o La Academia .
Entonces ¿el amor es su motor?
Definitivamente. Mi música está basada en el amor. En este caso mi amor de pareja, mi amor a mí mismo –eso cuando hago canciones de instrospección–, el amor a mi país –cuando son canciones de contenido social o de protesta–. Incluso es un amor al que muchos identifican y que siento propio cuando lo hago con mi guitarra y con mi voz.
Interesante fue que titulara su disco con una sola letra, la F, que supongo es por su apellido.
Lo hice escapando un poco de los clichés que formulan las compañías de discos y los medios...
¿Y los suyos? Usted también debe tener sus propios clichés.
Seguro, tuve que escapar del cliché de que el nombre del disco fuera el número de catálogo, y del cliché de terminar un producto que hay que titular. Este disco es un lote de canciones que se denominan como si fueran un solo archivo. De hecho, la primera idea para titular era Archivo F pero se quedó simplemente en F . Pasan cosas que nos sorprenden: ver el último disco de Silvio era ver el que yo ya tenía planeado gráficamente: un borrador de composiciones. Estamos conectados y me da mucho orgullo estar conectado con Silvio y no con Palito Ortega o con Arjona.
¿Cómo llegaron estas canciones a su archivo F ?
En lo del trabajo soy fresco, reciente. Hago las canciones en su momento. Tengo mi tiempo de componer, que es la época de lluvia, y el resto me dedico a vivir. Son canciones de una banda sonora de una vida real.
¿Compone en tiempo de lluvia?
Desde siempre ha sido así, la lluvia me trae las canciones.
Y en esta especie de banda sonora, ¿qué papel juega el Master Danny (de la canción Con razón )?
Es uno de mis nueve hermanos, la hice para él. La pasaba mal, se separaba de una pareja y experimentaba el duelo de una separación amorosa
¿ Arritmia es una confesión? Si tiene precio esta guitarra le pierdo el gusto...
Es una confesión. La arritmia me ha liberado de formulismos rítmicos, de clichés y de cosas que atormentan a los compositores: las mismas tonadas. Me he fijado más en los textos y he tratado de ambientarlos con una ejecución de mediana categoría. No soy un ejecutante virtuoso ni un creador de conceptos musicales, mi objetivo son los textos y las transmisión de estos sentimientos en melodías.
¿Es un guerrillero?
Definitivamente.
¿Y si tiene precio la guitarra le perdería el gusto?
Si la guitarra tiene precio pierde la aventura, pierde todo el sentido este oficio de cantar.