Washington . El Ejército de EEUU reconoció hoy que pasa por la mayor crisis de reclutamiento en más de 30 años y anunció el lanzamiento de una amplia campaña a nivel nacional para tratar de superar el bache.
"Las condiciones de hoy son las más adversas para el reclutamiento en mis 33 años de servicio", declaró en una rueda de prensa el jefe de reclutamiento del Ejército de Tierra, general Michael Rochelle.
Con motivo de la suspensión de alistamientos acordada hoy para "reflexionar" sobre los incidentes protagonizados por algunos reclutadores que actuaron presionados por las cifras, Rochelle explicó que las bajas tasas de desempleo y la continuidad de conflictos como el de Iraq son las principales causas del problema.
Las cifran son desalentadoras, ya que hace tres meses que no se consiguen los objetivos de reclutamiento en el Ejército, un problema que también se ha extendido a la Infantería de Marina, la Guardia Nacional y la Reserva Nacional.
Según Rochelle, se espera que cada reclutador consiga un mínimo de dos alistamientos al mes, pero muchos de ellos no lo logran.
Las razones del problema son varias y, entre ellas, destaca la continuidad de la guerra en Iraq, que hace que padres, profesores, entrenadores deportivos y, en general, los adultos que más influencia tienen sobre los posibles candidatos a alistarse, les disuadan en lugar de animarles.
Como ejemplo, el general explicó que tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, había un 22 por ciento de adultos que admitía que recomendaría a los jóvenes que se alistaran, mientras que ahora el porcentaje está en torno Al 14 por ciento.
"Ahora hay una tendencia muy, muy baja al alistamiento, tanto por parte de los jóvenes estadounidenses, como de quienes influyen en ellos", admitió.
Para hacer frente a las circunstancias adversas, algunos de los 7.500 miembros del Ejército encargados de atraer a filas a nuevos soldados han sido protagonistas de abusos y de mal comportamiento.
Esos reclutadores están siendo investigados por incidentes de distinta categoría, que van desde las amenazas o promesas de incentivos falsos, hasta sugerencias para evitar que se detecte el consumo de drogas.
Son incidentes en los que los encargados de captar soldados han optado por "tomar atajos", según Rochelle, quien precisó que son siete los casos que "están bajo investigación".
Hoy, coincidiendo con la suspensión por un periodo de 24 horas de los reclutamientos, todos los encargados de esta función han recibido lecciones de lo que se puede y lo que no se puede hacer, y de cuáles son los valores "inmutables" del Ejército.
Es una jornada dedicada a recordar "quiénes somos como institución" y lo que está bien o mal", pese a que se van a perder unos 1.000 nuevos soldados, cifra que el Ejército espera poder recuperar más adelante, según el general.
"Los motivos de esta pausa eran suficientes como para sacrificar los progresos que hubiéramos hecho en un solo día de reclutamiento", afirmó.
Los problemas de reclutamiento en EEUU no han hecho más que incrementarse en los últimos meses. Como ejemplo, el pasado mes de abril se logró la inscripción de 3.821 nuevos efectivos sobre una cifra prevista de 8.000.
El Ejército y el Cuerpo de Infantes de Marina son los más afectados, ya que suministran la mayor parte de los 150.000 efectivos que combaten la insurgencia en Iraq y en Afganistán.
El Gobierno de EEUU derogó el servicio militar obligatorio en 1973, casi al final de la guerra de Vietnam.
Según algunos expertos, la falta de interés de los jóvenes estadounidenses puede llevar a plantear la posibilidad de restablecerlo, una hipótesis que el Pentágono y la Casa Blanca, han rechazado de forma rotunda.
Las autoridades estadounidenses han comenzado a combatir el problema con medidas como una campaña nacional destinada a despertar el patriotismo y el sentido del deber de los padres para que animen a sus hijos a que se alisten.