Washington, 22 jul (EFE).- Estados Unidos investiga si los dos hijos del derrocado líder iraquí, Sadam Husein, murieron hoy en una operación militar llevada a cabo por tropas estadounidenses en la ciudad iraquí de Mosul, 400 kilómetros al norte de Bagdad.
La Casa Blanca afirmó no tener confirmación oficial de que Usay y Quday Husein están entre los fallecidos a consecuencia del asalto a una casa en esa ciudad en la que se sospechaba, según informaron fuentes oficiales, que residían personas del entorno de Sadam Husein.
Pese a no haber constancia al cien por cien, fuentes de la Casa Blanca citadas por las cadenas de televisión estadounidenses CNN y Fox News afirmaron que existe un creciente optimismo acerca de que entre las cuatro personas muertas en ese asalto estén los hijos de Sadam.
"Las posibilidades de que sean ellos están entre el 90 y el 95 por ciento", según se afirmó en una de estas versiones, que no fueron corroboradas ni por la Casa Blanca, ni por el Pentágono.
El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, afirmó en conferencia de prensa no estar en condiciones de confirmar de manera oficial las informaciones que apuntan en esta dirección
"Se trata de una noticia de última hora y los detalles los dará a conocer en las próximas horas el Departamento de Defensa", dijo McClellan, quien aseguró que el presidente George W. Bush está en contacto con el Pentágono para seguir la situación.
Bush, según su portavoz, fue informado sobre lo ocurrido en Mosul por el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, cuyo departamento ya ha ordenado las pertinentes pruebas forenses, incluidos análisis genéticos de ADN, para tener la certeza completa de quiénes son los fallecidos.
Según las informaciones procedentes de Irak, la casa asaltada, que resultó parcialmente destruida por un incendio, pertenecía a un jeque que mantuvo una relación muy directa con Sadam Husein.
El lugar fue asaltado por dos centenares de soldados de la 101 División Aerotransportada de EEUU, entre los que no se produjeron bajas, y tras el combate de su interior se rescataron al menos cuatro cuerpos de varones parcialmente carbonizados.
Las primeras informaciones apuntaron a que además de los dos hijos del ex presidente iraquí, entre los muertos figurarían el hijo adolescente de uno de ellos y un miembro de su guardia personal.
Sadam y sus hijos figuran en cabeza de una lista de 55 ex jerarcas del régimen iraquí que los invasores anglo estadounidenses divulgaron para su captura. EEUU ha ofrecido 25 millones de dólares por información que conduzca a la captura del ex líder iraquí.
El fin de semana el jefe de la ocupación anglo-estadounidense en Irak, Paul Bremer, dijo que sospechaba que Sadam estaba vivo y escondido en una región al norte de Bagdad.
El desconocimiento de la suerte corrida por él y los miembros de su entorno más cercano, tras varios ataques dirigidos a matarlos durante la invasión y de varias redadas militares para capturarlos, se ha sumado a los contratiempos de los ocupantes en Irak.
Washington creen que el misterio que rodea el paradero y la suerte de Sadam atemoriza a parte de la población iraquí que sufrió su opresión y duda de apoyar a los ocupantes ante la posibilidad de que retorne el ex dictador.
Por esta razón, la posible confirmación de la muerte de Usay y Quday supondría un importante golpe de efecto para contrarrestar las noticias sobre la desmoralización de las tropas aliadas -hoy murió otro soldado en Irak- y la polémica derivada de la incapacidad de encontrar las armas de destrucción masiva.
El portavoz de la Casa Blanca dijo que "deshacerse en Irak de la gente que permanece leal al régimen derrocado y de los terroristas extranjeros que combaten nuestros esfuerzos para ayudar a los iraquíes siguen siendo prioridades en nuestros esfuerzos militares".
"Estamos haciendo progresos importantes en perseguir a esos remanentes del régimen (...) y seguiremos llevando a cabo operaciones militares y buscando a individuos concretos", añadió. EFE
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