Washington . Estados Unidos aplazó, de momento, la exigencia de obtener un pasaporte biométrico a los ciudadanos de 27 naciones amigas que deseen entrar al país, dijo hoy el gobierno.
Con esta decisión, las personas procedentes de esas naciones que lleguen a territorio estadounidense no tendrán que mostrar dicho documento, que contendrá datos escaneados del iris y una huella dactilar.
Los 27 países, la mayoría de ellos europeos, son los únicos que están exentos de visados para la entrada de sus ciudadanos a Estados Unidos.
Sin embargo, estas naciones se han quejado de que no podrán contar con la tecnología a tiempo y han mostrado su inconformidad con la medida, por los gastos adicionales y lo que sería una invasión de la privacidad.
A pesar del aplazamiento, Washington decretó que a partir del 26 de octubre esos países deberán comenzar a emitir el pasaporte biométrico. Y un año más tarde, los documentos deberán incorporar un chip electrónico que permita introducir más información, dijo el secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff.
Bajo los nuevos parámetros, los 27 países deberán entregar su plan de acción correspondiente antes del 1 de septiembre. Además, las 27 naciones deberán informar sobre pasaportes robados y perdidos al Departamento de Seguridad y a la Interpol.
En Bruselas unas horas antes, el secretario de Justicia de Estados Unidos, Alberto Gonzales, confirmó la decisión.
Habrá un periodo adicional para los ciudadanos de países que no necesitan visa para entrar en Estados Unidos, a fin de que obtengan los pasaportes con su chip de seguridad completo, dijo Gonzales.
El Comisionado de Justicia e Interior de la UE, el italiano Franco Frattini, pidió un nuevo plazo hasta agosto del 2006.
Empero, el Congreso estadounidense prolongó el plazo del 2003 para los países de la UE hasta octubre de este año, pero se ha negado a otorgar nuevas prórrogas.