Hong Kong. Tanto China como Estados Unidos se abstuvieron hoy de hacer comentarios sobre la supuesta colocación de micrófonos secretos en el nuevo avión presidencial chino, a medida que avanzaban los preparativos diplomáticos para la visita a China el mes entrante del presidente norteamericano George W. Bush.
El embajador estadounidense en Pekín, Clark T. Randt, dijo que la reunión cumbre se concentrará en las diferencias de ambos países en relación con la no proliferación armamentista, los derechos humanos y Taiwán, que son temas clave en las relaciones sino-estadounidenses.
La guerra contra el terrorismo ha hecho prioritaria la necesidad de que todos los países eviten la proliferación de tecnología para fabricación de armas de destrucción masiva, dijo Randt en un discurso ante la Sociedad Asiática y la Cámara Estadounidense de Comercio en Hong Kong.
``Hasta ahora, nuestra experiencia es que China no tiene un régimen eficaz de control de exportación de materiales y dispositivos delicados. Debo ser claro en este punto: la no proliferación es un tema clave para nosotros'', dijo Randt.
``Desde el 11 de septiembre, los riesgos son mucho mayores que nunca'', dijo. ``El tipo de actividades que posiblemente han estado ocurriendo, ya no pueden ser toleradas'', agregó.
Washington ha elogiado el apoyo chino a sus ataques contra la red al-Qaida, considerada responsable de los ataques terroristas. Sin embargo, funcionarios estadounidenses siguen acusando a China de proporcionar tecnología misilística y de armas nucleares a Pakistán, que apoyó a la milicia talibana afgana que dio refugio al líder de al-Qaida, Osama bin Laden.
Randt se rehusó a comentar el fin de semana el informe de que China encontró en octubre por lo menos 27 micrófonos durante el vuelo de prueba de un Boeing 767 destinado especialmente al presidente Jiang Zemin.
``La embajada no ha tenido, ni oficial ni extraoficialmente, comunicación alguna con el gobierno chino sobre el particular'', señaló Randt.
Pekín también guardó silencio sobre el asunto, que probablemente no afectará las relaciones con Estados Unidos, que fueron perjudicadas en abril tras la colisión de un avión de reconocimiento de la armada estadounidense con un avión de combate chino
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Editora nacion.com Fuente: agencias.