Washington . Estados Unidos suspendió hoy el envío a Venezuela de 450 militares y maquinaria pesada que habían emprendido viaje a aquel país para reconstruir una carretera, después de que su presidente, Hugo Chávez, rechazara esa ayuda castrense.
El Gobierno de Washington expresó su sorpresa el jueves ante el rechazo de Chávez a esta asistencia en las áreas devastadas por el temporal y las inundaciones de diciembre pasado, sobre todo porque, según EEUU, esa ayuda había sido solicitada por el Ministerio de Defensa venezolano.
Se ha ordenado regresar a su base al buque "Tortuga", que hace tres días emprendió su viaje hacia Venezuela, y no zarpar al "Nashville", que estaba preparado en Moorhead (Carolina del Norte), dijo el portavoz del Pentágono, Kenneth Bacon.
Explicó que, pese a la negativa de Chávez a permitir la colaboración de los militares estadounidenses en las tareas de reconstrucción vial, la Casa Blanca mantendrá su cooperación en las actividades de emergencia.
En la actualidad unos 120 soldados estadounidenses trabajan en tareas de asistencia en las zonas afectadas por las inundaciones, con cuatro helicópteros y siete equipos de purificación de agua.
Los 450 militares de EEUU rechazados por el presidente Chávez, y que estaban asignados a la reconstrucción de una carretera costera de 20 kilómetros dañada por las lluvias torrenciales y las inundaciones, tenían previsto permanecer en Venezuela alrededor de dos meses.
Después del anuncio de Chávez, Washington le ha pedido aclaraciones, especialmente porque esta asistencia había sido solicitada por las autoridades de Defensa venezolanas.
"Estados Unidos ha pedido a Venezuela una aclaración", declaró James Rubin, portavoz del Departamento de Estado, al ser preguntado por el rechazo que el Gobierno de Caracas ha expresado a la ayuda militar estadounidense.
Rubin dijo que el pasado 24 de diciembre el ministro de Defensa venezolano, Raúl Salazar, envió una carta al embajador de EEUU en Caracas en la que "Venezuela solicitó específicamente la asistencia de los ingenieros militares estadounidenses para abrir un pasillo humanitario en favor de las poblaciones afectadas por las inundaciones".
Agregó que la operación fue autorizada "después de una estrecha coordinación de varias semanas entre militares de Estados Unidos y de Venezuela sobre la composición y la duración de la misión".
Ese despliegue, reiteró, formaba parte del programa de asistencia estadounidense en favor de Venezuela, que está dotado con 25 millones de dólares.
Desde poco después de ocurrir la tragedia venezolana, en la que murieron entre 20.000 y 50.000 personas y más de 200.000 damnificados, la Casa Blanca envió ayuda de urgencia y anunció que participaría en las tareas de asistencia y reconstrucción a corto y largo plazo.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.